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Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada (Antoine De Saint Exupery) marzo 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Temas familiares.
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Mayo de 2008

Las mujeres con bebés duermen poco, pero estos días mi pobre hermana se ha pasado de desvelos por mi propia culpa.

Suelo ir a su casa para ayudarla con la nena mientras ella trabaja o hace trámites. También me gusta quedarme a dormir con ellas cuando mi cuñado viaja. Esas noches son una exquisitez que nada más se compararía con las tardes que nos pasamos jugando a las Barbies cuando éramos chicas. Aunque a veces le reprocho que mi Barbie siempre tenía el papel de mucama… ¡incluso mis papás me regalaron la “Barbie mucama” que venía con guardapolvito y todo! Pero eso ya no importa.

Con ella comparto todo y a la vez poco. Siempre fue brillante. Estudió la carrera que a mi papá le hubiera gustado, y se casó con varios años menos de los que tengo ahora.

Las maestras me decían en la primaria:

-Usted es la sombra de su hermana.

Yo puchereaba un poco y me portaba peor.

Tuvo que llegar su hermosa panza rosada para que empecemos a hablar y nos demos cuenta de quién es la otra. Tuvo que venir mi sobrinita para que dejemos de mirarnos con recelo para mirarla a ella con amor.

Es así como entre papillas y juguetes nos vamos descubriendo, volviendo a ser amigas, más que eso, hermanas. Ella sigue siendo la más grande y se preocupa igual que cuando me buscaba a la salida de la escuela y yo no aparecía. Se preocupa porque me ha visto triste la última vez que me quedé a dormir en su casa y me pescó llorando por mi amor.

Pensar que cuando era chica me burlaba de sus orejas chiquititas… Escuchó la historia completa y estuvo conmigo hasta que me calmé. Me dio consejos y también té.

A la mañana siguiente me despertó mi sobrinita con sus abracitos y sus sonrisas. Dijo mi nombre, y la mañana se llenó de colores.

______

Hoy, casi dos años después, los bracitos se multiplicaron y corro a reclamarlos enternecida y feliz. Volvió la papilla.Volvieron las Barbies.

Una nena rubia aprende a cuidar a su hermanita.

Una mujer entiende lo que significa para ella su hermana mayor.

Lobito, no sabés cuánto te quiero.

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Comentarios»

1. Pily - marzo 27, 2010

Que hermoso post!! Espero continuar creciendo en la amistad y compañerismo con mi unica hermana, y que a pesar de la diferencia de edad, podamos confiar mutuamente la una en la otra y disfrutar del tiempo que nos queda juntas…

Te kiero Flo!

2. MyM. - marzo 27, 2010

M. sos una genia!

3. M. - marzo 27, 2010

Pily, les queda toda una vida juntas!!! Besos

MyM, gracias! Que dulce!

4. c* - marzo 27, 2010

Sin palabras, lloro frente a estas palabras de amor. Esto si es amor.

M. - marzo 27, 2010

C*, la verdad me pasaba eso cuando escribia. Otra forma de amor, otras historias. Besos.

5. Cat - marzo 28, 2010

Me conmoviste. Yo tengo solo hermanos varones, pero igual entiendo el sentimiento.

“Tuvo que venir mi sobrinita para que dejemos de mirarnos con recelo para mirarla a ella con amor.”

El amor desdibuja las diferencias. 🙂

M. - marzo 29, 2010

Hola Cat. Tenés razon. El amor nos acerca siempre. Beso.

6. Elias - marzo 28, 2010

uhh casi me urgio salvar el abismo insoslayable que me separa de mi hermano mayor, que ni mis retoños lograron salvar, aunque si hacerme sentir que se que esta cerca, aunque no tanto como quisiera.

M. - marzo 29, 2010

Bueno Elias, yo creo que nunca es tarde para reconciliarse con los hermanos. Quizas este es el momento. Saludos


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