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Estrategias para conquistar abril 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Secretos de conquista.
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Dice Chelo que cuando un hombre nos guste, deberíamos tomar la iniciativa. Yo me sentiría halagado, dice también, es algo que me gustaría, de hecho creo que no saldría con una chica que no quiera tomar las riendas de la situación.

Pero la verdad, la situación es mucho más compleja.

Blue eggs - Foto: http://www.gardenstew.com/

En nuestra cultura aún hay gente que cree que él debe tomar la iniciativa, que una mujer que da un paso al frente no vale (tanto) la pena como una que simplemente invita mientras se hace la histérica a toda costa.

Nunca me sorprendió escuchar críticas contra este tipo de chicas que seducen sin explicitar y van por la vida dando un pasito para adelante y tres para atrás. Las hará sentir poderosas, supongo, dejar a los tipos con las gónadas azules mientras deciden que mejor que no, y se van sin remordimientos. Llegan hasta límites insospechados en un flirteo que a todas luces saben inconducente y llevan adelante como un wicked game que usan para mejorar la autoestima o subyugar a algún desprevenido.

Bueno, ponele desprevenido… tampoco me voy a quedar de brazos cruzados convenciéndome de que los tipos que les prestan atención a estas chicas son inocentes criaturitas. Hora de blanquear que todo histeriqueo es una promesa, y que estas chicas (y los hombres concomitantes) conocen perfectamente las sutilezas de este jueguito:

Si gana el tipo, se lleva a la chica a la cama. Si gana ella, en cambio, logra una estela de hombres locos de ganas de los que se burla un poco pero no tanto, así siguen revoloteándole para no sé qué.

Las relaciones humanas se transforman en partidas de ajedrez y ya ninguna acción tiene relación con lo que se está sintiendo: todo debe estar enfocado en ganar. Las personas comienzan a ser cosas que tienen un uso, un fin y una razón de ser en la partida… hasta que por una causa u otra salen del tablero y terminan en la caja esperando un nuevo juego.

Quizás no hacen falta las estrategias. Tal vez ganar y perder es lo mismo. Cuando elegís jugar el juego te convertís en una ficha, y tarde o temprano vas a parar a la caja.

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Una única vez tiene que ser la última abril 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda.
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Me costó tanto dormirme, las lágrimas me caían por las sienes mientras miraba la negrura con el ceño fruncido y los ojos perdidos. Lúcida como para poner el despertador. Perdida como para llorar hasta que me venciera el cansancio.

Entré a mi casa mirando atrás porque el taxista se fue en un segundo. Muerta de bronca y hambre, abrí la heladera que me iluminaba con su resplandor y ahí parada me comí una porción de tarta. La cena estaba amarga y la soledad me retumbaba mientras tragaba la comida con la campera puesta, la cartera colgada, y las llaves en la mano.

Me subí al auto con el billete arrugado entre los dedos y el llanto atragantado. Aterrada y sola, indicando recorridos inciertos en calles familiares. El aire frío me pegaba en la cara mientras me mordía los labios finísimos y revolvía desesperadamente la billetera buscando monedas para pagar la diferencia.

Salió de la habitación apurado y no me esperó. Me dijo no lo arruines ahora, ha sido tan lindo. Le pedí por favor otra vez y dijo no. Vos anduviste sola por el mundo, esto no es la gran cosa. No me pongas esa cara, no te voy a acompañar. Es ilógico que me pidas eso. Vení que te prendo la campera como a mi hijo. No te va a pasar nada. Ya vas a ver. Tomá, esto te alcanza para pagar el taxi. ¡Pero dame un beso como la gente!

Había cantado una canción de los setenta en mi oído. Entonces pensé que empezaba a ser feliz. Encendió el televisor y un cigarrillo. Me contó algunas cosas de su semana y me abrazó para aliviar mi frío. En un un instante imperceptible y fatal las cosas se salieron de libreto y sin saber bien cómo y por qué, llegué a mirar su semblante oscuro diciendo por favor no uses esa palabra conmigo. Bueno, supongo que  las palabras son palabras y a veces cuando jugamos no significan lo mismo para todos. Pero los golpes sí. Y a mí nunca nadie me había dado una bofetada en toda mi vida.

A veces los hombres sienten que necesitan hacer una promesa, aunque no tengan la más mínima intención de cumplirla abril 25, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ocio y viajes, Secretos de conquista, Semiótica Viril.
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Otra despedida. Foto: http://barbas.lacoctelera.net/

 

Cuando estábamos por despedirnos me vio la cara de perro sin dueño y se dio cuenta de que muy dentro mío sabía que no iba a conocer un hombre así en algún tiempo.

Eran sus historias aventurosas, su sonrisa, su verdad, sus manos tibias y ese hueco entre los brazos donde me dejó soñar que desde siempre le olía la piel o escuchaba sus latidos.

Pero así funciona el mundo, los viajes terminan o las fiestas se acaban. El feriado nos abandona con un beso en la boca y una despedida donde unas miradas amargas se parecen a gritos que nadie escucha.

Aún así las despedidas son despedidas. Debería ser experta después de todas las veces que me arranqué de alguien, pero eso y el amor son cosas que no se aprenden, se sienten. Pudo ser un suspiro, unos ojos largos perdidos en el vacío o la nariz un poco arrugada imaginándome de pronto arrebatada de ese abrazo. Fue tan fácil de entender y de saber, tan evidente, triste e inexorable; que ni siquiera quise decir nada más que lo que estaba impreso en ese beso, que sin dudas era el último.

Pero dijo Nos vemos esta noche, te llamo.

Y arruinó cualquier magia posible, ensuciando una historia tan efímera y perfecta con una innecesaria promesa rota.

Me lo dijo Pupa.

No te vuelvas tonta cuando estés cerca de un hombre que te gusta abril 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Secretos de conquista.
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Para mi querida amiga Romina y su conejo histérico.

No nos acordábamos bien cuál era la canción. Él tarareaba una cosa y yo otra y nunca nos poníamos de acuerdo. Entonces dijo:

-A ver, yo la tengo guardada esa canción, pasame el teléfono y la buscamos ahí.

Sin responder nada, agarré el tubo del teléfono fijo y estiré el brazo para alcanzárselo. El cable resultó corto y tiré todo el aparato al piso.

-Tomá.

-¿Y esto?

-El teléfono, lo que me pediste.

-¿Qué hago? ¿Llamo al banco y escuchás la música en espera?

-No sé. ¿Vos para qué me lo pediste?

-Para que escuches la canción. Con este no puedo hacer nada.

-Ah. ¡Vos querías el celular! Tendrías que haber dicho pasame el celular, este también es un teléfono.

Me dio mucha risa de mí. Colgué el fijo y le pasé el celular.

You have few brain -dijo canchero sonriendo de costado.

Y yo le contesté:

-En todo caso es a littlefew es para los countables.

Este consejo me lo dio una amiga. Sigo pensando que es imposible seguirlo. ¿No les parece?

Nota: Para los que no saben inglés, mi respuesta fue una corrección gramatical de lo que él había querido decirme: Vos tenes poco cerebro.

Qué esperar de un hombre cuando le agarra un ataque de celos abril 20, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Cómo perder a un hombre.
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Cuando estaba en los primeros años de la facu nos llamaron al flaco (que ya era mi novio) y a mí para que trabajáramos en un proyecto de doble escolaridad donde a contraturno se enseñaba a los estudiantes un oficio o habilidad con la que se hicieran un bien a ellos mismos o a la comunidad.

Entre otra gente, tenía un compañero de trabajo con el que nos veíamos 1 minuto todos los miércoles, nos llevábamos bien, tuvimos buena onda. Como vivía por mi barrio, una vez me encontró esperando el micro y tuvo la amabilidad de llevarme hasta la escuela en su Ford Sierra Blanco.

Un día, charlando,  me dijo que era bombero voluntario. Ese miércoles hablamos como tres minutos. Me contó que estuvo en un incendio, cómo era su ropa de seguridad, de las guardias… Yo quería preguntarle más pero el flaco, que era la mano derecha del coordinador de proyecto, nos mandó a cada uno a su aula.

Al miércoles siguiente, el bombero no llegaba. Después supe que le habían rescindido el contrato y tuve la secreta sospecha de que el flaco, que trabajaba ahí todos los días, le había llenado la cabeza al coordinador para que lo saque del medio. Jamás supe si mi sospecha era cierta o infundada. Igual fue injusto que lo sacaran.

Nunca más lo volvía a ver. Olvidé su nombre pero no su voz y su cara.

Una lástima, parecía un buen chico.

No tan bueno como este, pero en fin. No ameritaba que lo echen del trabajo.

¿Habrá sido por artes del flaco que echaron de la escuela a este bombero en particular?

Esto me dijo Santiago al respecto: Generalizo, pero sé que hay excepciones: cuando el hombre siente que le andan merodeando a su chica, en silencio, se deshace del problema. Los hombres actúan en complicidad para defender el honor del novio, y eliminan al posible competidor. Creo que el flaco, en complicidad con sus profesores y compeñeros del proyecto, se deshicieron de la amenaza. Siempre hacemos lo mismo.

Nota al pie: Me guuuustan los bomberos… como seres rescatadores, como hombres de excelente estado físico, unos valientes que atraviesan las flamas para salvar una vida. Tristemente, los bomberos voluntarios de mi zona son todos panzoncitos… si no ya me ponía a echar nafta.

El algoritmo de la felicidad abril 18, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Para Pepita.

Quién te va a decir que no. A cada una de nosotras, nuestros padres nos han taladrado la mente con algún tipo de receta de la felicidad. Qué le vas a hacer, quieren que seamos felices.

En mi caso, hubo un algoritmo planteado con sorprendente claridad más o menos desde la época en que me hice señorita. A saber:

  1. Terminás la secundaria
  2. Vas a la Universidad
  3. Trabajás de algo
  4. Te recibís
  5. Conseguís un trabajo estable
  6. Te casás
  7. Tenés un hijo (o varios)
  8. Te quedás con tu marido para toda la vida

Estos pasos plantean una estructura finita de posibilidades de llevar adelante los sueños de una (suponiendo que las aspiraciones fueran esas). La perfección de este algoritmo, reside en que al aplicarla a todos los integrantes de la familia, la estructura general del árbol genealógico toma una morfología fractal de gran belleza en su graficación.

El problema del esquema surge cuando la persona en cuestión varía el orden de los pasos (ya sea con o sin intención), saltea uno o más de ellos, o directamente decide que la nunca bien ponderada felicidad no responde a este paradigma.

Ahí te la debo.

O se arma un cataclismo familiar… o el modelo empieza a tambalear y flexibilizarse lentamente. Aunque nunca a tiempo para ahorrar el malestar de encontrarse un día poniendo la felicidad personal al servicio de la estructura en lugar de que sea al revés, como dice la idea del imaginario familiar.

El otro día tuve una reunión con los ex compañeros de la primaria. Había pasado 15 años sin ver a algunos de ellos y me encontré con tantas historias de vida tan ricas y llenas de giros que no pude evitar la reflexión. Cada uno ha seguido su propio camino, construyendo la vida día a día. Soportando los oportunos cachetazos o las inesperadas caricias del destino. Esas maneras distintas de concebir el camino de la vida, no son desprolijidades, son la vida misma que sigue su curso y no exime a nadie de las sorpresas (las gloriosas y las dolorosas).

Este modelo tan algorítmico que me planteaban mis padres ha funcionado para ellos, pero no tiene que ser el mío. Quizás puedo sonreír pensando que cuando tenía los años a los que mi mamá me tuvo, ella era toda una señora de su casa… y yo me iba un mes sola de mochilera a Europa. Sí. Eso, o lo otro.

Me lo aconsejó mi mamá.

Si acaso existe un punto de encuentro entre el cuerpo y el alma, vale la pena tratar de encontrarlo abril 15, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda.
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Un hombre nuevo es una fiesta para los sentidos. La piel se eriza sin compasión y los ojos desorbitados o herméticos ven un mundo ungestalt que dura segundos o muchísimos años. Fruncido el ceño, las manos vivas recorriendo ciudades nuevas por caminos aterciopelados, enterrando las uñas como dientes en la pulpa de un ser que de pronto no sabe hablar y respira con mis pulmones o grita con mi garganta pero su voz es grave y tiene el olor del ozono. El pecho saltando con fuerza cardiaca, golpeando las rejas con frenesí, machacando los recuerdos más recónditos. Como si la memoria del mundo durara un segundo y la leyéramos completa con los párpados cerrados. Como si fuéramos máquinas informes, alimañas oscuras, ideas inconexas que de repente chocan con estrépito durante una sinapsis cualquiera. Como si explotaran mil bombas en cada hemisferio y el fin del mundo se pareciera a un cerebro apagado, a una lámpara que pestañea con una baja de tensión y estalla cuando intenta volver a encenderse. Como si muriera atravesada o algo me quemara desde adentro y ya no volviera a ser la misma. Como si el alma fragmentada se perdiera en la negrura extática de la noche; y volviera de repente al cuerpo enajenada, insólita y perdida a buscar ávida un abrazo insensato que la devuelva a la locura del rodete, la falda, el aplomo y los zapatos de taco alto.

Suena un poco a Osho, pero se me ocurrió a mí.

Anti-tácticas de seducción para hombres abril 13, 2010

Posted by Malena Ferrini in Consejos para hombres, Secretos de conquista.
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Dedicado a mi amigo el Pichoncito, que le da la razón a Oscar.

Ay Oscar, no sé si reirme o llorar. Tu post sobre las malas tácticas de seducción me da miedo.

¿Cómo vas a escribir en tu blog para hombres que hablar con una mujer es una mala táctica para seducirla?

Por estos consejos, las relaciones entre hombres y mujeres que quieren conocerse son un eterno desencuentro. Ahí tenes, los muy zonzos haciéndose los bananas en un bar o un boliche. En vez de decir algo tan simple como hola, te agarran del brazo o peor de la cintura para que les prestes atención y encima después se quedan callados mientras bailan como el toor consigo mismos y en vez de ofrecer un chiste, un comentario, un piropo, o siquiera decir su propio nombre, te dan el vaso y te miran con cara de I’m sooo cool mientras guiñan un ojo para que entiendas que tenés que tomar eso que ni sabés qué demonios es.

A ver, una idea simple para empezar: Que por lo menos salude y se identifique.

Lo peor de todo es que no acaba ahí. Dice Oscar que para conquistar a una mujer, el tipo en cuestión tiene que mostrar interés en ¡¿su amiga!? ¡Pero de qué estamos hablando! Yo creo que hasta los propios hombres se dan cuenta del pifie que significa esta afirmación. ¿O no? Es simple. Si soy buena gente y vos sos lindo, me voy a alegrar de que hables con mi amiga y voy a tratar de desaparecer un rato para que puedan estar solos y conocerse mejor. Ahora bien, si soy una perra vil envidiosa y descerebrada, voy a saltar sobre vos por que no tolero que mi amiga conquiste a un tipo así de lindo. Aún sabiendo que lo lógico es que te acerques a la que más te atrajo en un principio.

La verdad, después de leer esto, siento que yo no sé nada y Oscar tampoco.

Bueno, por lo menos sí sé lo que me gusta a mí:  Que cuando un hombre me encare en un bar sonría y diga hola. Que sea amable, ubicado y respetuoso. Que no me atosigue. Que converse conmigo y me haga reír.

Pero sabés qué. Te perdono, Oscar. En este mismo blog yo debo estar escribiéndoles a las mujeres secretos de conquista que sólo sirven para ahuyentar hombres. Creo que estoy igual o más perdida que vos. Te mando muchos besos… gracias igual por intentarlo.

Cómo lograr que un hombre solo, amargado y cínico quiera estar con vos un rato más abril 11, 2010

Posted by Malena Ferrini in Secretos de conquista, Semiótica Viril.
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Una partida inconclusa

Me quedé mirándote con ojos largos, tratando de recordar otra vez que me hubiera sentido más nadie que ésta en particular. Quizás por rogarte que me mires, o por verte cerrar tus escotillas mientras te duraba más la profilaxis que el abrazo.

A veces me anestesia tu presencia, a veces me duele. No creo terminar de adivinar tus laberintos, pero a veces un sólo secreto me transporta directo al centro, donde intuyo otros pasajes para los que no encuentro palabras. Ni intentaría tampoco… Sólo me permito descifrarte en la piel, en los mordiscos, la insolencia y el desdén. La prepotencia que te enseñé diciendo sí. La oscuridad de tus pasillos, tus monstruos repentinos, tus descansos, tus corrientes de aire, tus pestillos, tus rejas, tus ventanas, tus números secretos y todo lo que nos queda unspoken.

Como eso que ibas a decirme cuando me propusiste charlar mañana y supe que era una mentira que no era tal porque tácitamente acordamos interpretar otra cosa.

No te conozco más que en tu máquina o tus horrorosas sábanas. Más que en los objetos con que tropiezo en tu casa o las historias y mundos concomitantes que relatan esas cosas.

una partida de ajedrez inconclusa
una flor kitsch
dos copas
un bestiario marcado en la historia de Delia
una pizarra con palabras en francés
un traje en el perchero del rincón

Entonces te construyo en esas vidas o me evado abrazando fuerte las trivialidades, tu olor a Burberry y tu pena que te sale por tus poros.

A veces creo que te pesa más la armadura que el pasado. A veces aprendo que no puedo ser nada que te alivie.

O puedo ser un objeto* más, y tropezar conmigo en tu casa, y mirarme con ojos largos buscando sin éxito la historia y sus mundos concomitantes.

*Objeto, Etimología: Del Latín objectum, objeto, literalmente “lanzado contra”, de objectus, participio pasado perfecto de objicere, lanzar contra, de ob-, contra, + jacere, lanzar.

Lo barato sale caro abril 8, 2010

Posted by Malena Ferrini in Moda, Tips de ahorro.
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Posteo tributo.

Decime Laurita,

¿A vos no te pasa que estás necesitando comprar ropa interior y una amiga te recomienda un negocito chiquitito donde comprás nada menos que doce bombachas exactamente iguales porque así te las cobran a precio por mayor, y cuando llegás a casa creyéndote una ídola de los negocios porque gastaste nada más que $40, te encontrás con que no te pasan por la cadera… y además de sentirte una idiota por tan estúpida compra, terminás pensando que sos una vaca gorda que ni siquiera cabe en una bombacha standard?

Me advirtió mi abuela. ¡Por qué no le hice caso!