jump to navigation

Cómo lograr que un hombre solo, amargado y cínico quiera estar con vos un rato más abril 11, 2010

Posted by Malena Ferrini in Secretos de conquista, Semiótica Viril.
Tags:
trackback

Una partida inconclusa

Me quedé mirándote con ojos largos, tratando de recordar otra vez que me hubiera sentido más nadie que ésta en particular. Quizás por rogarte que me mires, o por verte cerrar tus escotillas mientras te duraba más la profilaxis que el abrazo.

A veces me anestesia tu presencia, a veces me duele. No creo terminar de adivinar tus laberintos, pero a veces un sólo secreto me transporta directo al centro, donde intuyo otros pasajes para los que no encuentro palabras. Ni intentaría tampoco… Sólo me permito descifrarte en la piel, en los mordiscos, la insolencia y el desdén. La prepotencia que te enseñé diciendo sí. La oscuridad de tus pasillos, tus monstruos repentinos, tus descansos, tus corrientes de aire, tus pestillos, tus rejas, tus ventanas, tus números secretos y todo lo que nos queda unspoken.

Como eso que ibas a decirme cuando me propusiste charlar mañana y supe que era una mentira que no era tal porque tácitamente acordamos interpretar otra cosa.

No te conozco más que en tu máquina o tus horrorosas sábanas. Más que en los objetos con que tropiezo en tu casa o las historias y mundos concomitantes que relatan esas cosas.

una partida de ajedrez inconclusa
una flor kitsch
dos copas
un bestiario marcado en la historia de Delia
una pizarra con palabras en francés
un traje en el perchero del rincón

Entonces te construyo en esas vidas o me evado abrazando fuerte las trivialidades, tu olor a Burberry y tu pena que te sale por tus poros.

A veces creo que te pesa más la armadura que el pasado. A veces aprendo que no puedo ser nada que te alivie.

O puedo ser un objeto* más, y tropezar conmigo en tu casa, y mirarme con ojos largos buscando sin éxito la historia y sus mundos concomitantes.

*Objeto, Etimología: Del Latín objectum, objeto, literalmente “lanzado contra”, de objectus, participio pasado perfecto de objicere, lanzar contra, de ob-, contra, + jacere, lanzar.
Anuncios

Comentarios»

1. Cat - abril 11, 2010

Si es un tipo solo, amargado y cínico yo quiero correr. No que me de pelota…

Malena Ferrini - abril 11, 2010

Hola Cat, Esa es la idea, este post es una paradoja.

Cat - abril 13, 2010

Anda la osa!
Ok, ahora me queda claro! 😉

2. Elias - abril 12, 2010

uff si hercules hubiera sido mujer uno de los 12 trabajos habria sido este. Creo que la unica clave es siempre ser uno mismo, y aprender a no jugar al ajedrez, muchas veces la autenticidad es la mejor arma para bajar defenzas.
Es decir al sentir la autenticidad de otros podemos abrir la coraza y mostrar un poco de lo verdadero, sin miedo a ser lastimados, incomprendidos o utilizados.

Malena Ferrini - abril 12, 2010

Hola Elias, yo creo igual que a muchos hombres no les interesa perder su coraza por el momento. Mejor no esperanzarse más de lo que el principio de realidad nos diga que es cuerdo… besos


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: