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Una única vez tiene que ser la última abril 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda.
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Me costó tanto dormirme, las lágrimas me caían por las sienes mientras miraba la negrura con el ceño fruncido y los ojos perdidos. Lúcida como para poner el despertador. Perdida como para llorar hasta que me venciera el cansancio.

Entré a mi casa mirando atrás porque el taxista se fue en un segundo. Muerta de bronca y hambre, abrí la heladera que me iluminaba con su resplandor y ahí parada me comí una porción de tarta. La cena estaba amarga y la soledad me retumbaba mientras tragaba la comida con la campera puesta, la cartera colgada, y las llaves en la mano.

Me subí al auto con el billete arrugado entre los dedos y el llanto atragantado. Aterrada y sola, indicando recorridos inciertos en calles familiares. El aire frío me pegaba en la cara mientras me mordía los labios finísimos y revolvía desesperadamente la billetera buscando monedas para pagar la diferencia.

Salió de la habitación apurado y no me esperó. Me dijo no lo arruines ahora, ha sido tan lindo. Le pedí por favor otra vez y dijo no. Vos anduviste sola por el mundo, esto no es la gran cosa. No me pongas esa cara, no te voy a acompañar. Es ilógico que me pidas eso. Vení que te prendo la campera como a mi hijo. No te va a pasar nada. Ya vas a ver. Tomá, esto te alcanza para pagar el taxi. ¡Pero dame un beso como la gente!

Había cantado una canción de los setenta en mi oído. Entonces pensé que empezaba a ser feliz. Encendió el televisor y un cigarrillo. Me contó algunas cosas de su semana y me abrazó para aliviar mi frío. En un un instante imperceptible y fatal las cosas se salieron de libreto y sin saber bien cómo y por qué, llegué a mirar su semblante oscuro diciendo por favor no uses esa palabra conmigo. Bueno, supongo que  las palabras son palabras y a veces cuando jugamos no significan lo mismo para todos. Pero los golpes sí. Y a mí nunca nadie me había dado una bofetada en toda mi vida.

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Comentarios»

1. casi adulta - abril 27, 2010

me gusta el relato, aunque triste
delas bofetadas se aprende,no?
al andar se hace el camino dice machado y serrat le agrega “golpe a golpe, verso a verso”

Malena Ferrini - abril 27, 2010

Hola casiadulta,
No se por que me hiciste acordar a esa cancion que dice “beso a beso me enamore de tí”… para desenamorarme bastó una bofetada.
Creeme que sí, se aprende, y mucho.
beso

2. Verito - abril 27, 2010

Ah, no, pero qué final! El peor de los peores… de ahí no se vuelve si no es sola: nonononó, no me acompañes, querido, dejá…

Malena Ferrini - abril 28, 2010

Hola Verito. Terrible, pero sirve para aprender. Beso.

3. Laurita - abril 27, 2010

A mí en una oportunidad me alcanzó con la amenaza nomás. Fue la última vez que le vi la cara.

Ni mi viejo me pegó nunca, y me vas a venir a pegar vos, ¿quién te creés?

Malena Ferrini - abril 28, 2010

Hola laurita, lo más loco de todo es que dan ganas de aprender karate para devolvérsela, pero después una piensa y se da cuenta… sería caer en lo mismo.

4. Carolina - abril 28, 2010

En serio!??.. No. pero..En serioo!?? No te puedo creer. Se me estrujó el corazón, el alma, el estómago.. No se si pueda dormir.. Publique nombre y apellido algun día, querida Malena.. Que se sepa..

Abrazo de oso para usted..

Malena Ferrini - abril 28, 2010

Hola Carolina, bienvenida. Se dice el pecado, no el pecador… prefiero advertir a otras mujeres para que no tengan que pasar por algo así. Besos enormes!


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