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Deja que empiecen las estaciones agosto 31, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Esta canción es bastante metafórica, y  aunque en la traducción dice “estaciones”, la letra habla en realidad de la temporada de caza de elefantes. De hecho “elephant gun” es un tipo de rifle de cacería.

Este post habla de lo que sentí cuando vi el video.

Primavera se avecina.

Lo sé porque el sol me entibia cuando soy una lagartija sentada en una piedra. Porque el gimnasio se ha llenado de pelilargas preocupadas por la bikini. Aparecen de nuevo los escotecitos y las infaltables parejas chapando en cualquier cesped. De a poco un after office en la terraza es algo viable y tengo alergia o me emocioné hasta las lágrimas. De a un día por vez merman las capas de ropa, reverdecen las plazas, me despierto con pajaritos y me brilla el cielo en los párpados.

Me gusta pensar que la primavera no empieza cuando la deseamos, sino cuando es el momento justo. Que no se le puede gritar a una planta ¡Dame hojas ya mismo, florecé mierda!

O sí se puede, pero además de absurdo debe ser muy frustrante.

No agreguemos más presión de la que ya hay agosto 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Arte culinario, Autoayuda, Secretos de conquista.
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Ya el asunto de la salida en sí venía medio tirado de los pelos por cosas que no voy a explicar acá, pero me gusta el sushi y él me daba intriga. Dije sí.

Un día antes de lo esperado, me llamó al celular para avisarme que en diez minutos pasaba a buscarme. Me había confundido de día de la semana y estaba hecha un cachivache de joggineta, chateando con la computadora en las piernas (la laptop, no me veo en esa pose con una CPU y un monitor de 17…). Yo no soy las mujeres, pensé mientras le decía la verdad pero le aseguraba que iba a estar lista a tiempo. Colgué el teléfono apagando la PC y mirando la pila de ropa en la silla.

Unas cepilladas en el pelo. El chupín gris, la remera verde, unas botitas grises, desodorante y perfume en la nuca, atrás de las orejas y las muñecas. La cartera gris: billetera, check!… llaves, check!… El celular sonando cinco minutos antes de lo deseado y ya está estacionando tengo que bajar pronto así no toca el portero. Saco de lana y brillo labial. Go, go!!

Después no pude con el genio: me volví a buscar un collar. Pero bajé a tiempo y me di cuenta de que estaba re desabrigada.

Nos trajeron la carta y tiré uno de los palitos al suelo (a quién se le ocurre ir a un lugar con palitos en la primera salida). Al final decidió él porque yo me quedé embelesada con el arreglo tipográfico y la puesta en página del menú, ahí se me trabó el seso un buen rato. Creo que fue hasta que dijo:

-Cuando vengo acá siempre hacemos un juego: el que al final tiene más limpio en mantel, gana.

Dejáte de joder pedazo de villano, como si no fuera ya complicado remar la cita siendo torpe como soy, mal arreglada en cinco minutos, comiendo con palitos y sosteniendo una charla… pensaba yo.

-Mejor que no, ya de por sí se me está complicando hablar y usar palitos a la vez… ¿No te parece mucho?

-Jaja… Bueno, como quieras.

Cuando nos retiraron los platitos, el mantel blanco tenía unos goterones enormes, pero del otro lado, porque mi mitad estaba inmaculada. Estuve tentada de hacerle leru-leru y el festejo del chileno Salas… pero me contuve como una princesita. Sólo gané porque no hubo ninguna competencia.

Además del post de hoy, les dejo dos avisos (uno de cal y uno de arena)* agosto 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Cosas que no son posteos.
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James me invitó a leer algunos de mis versos este miércoles primero de septiembre a las nueve de la noche en un Club Cultural. Si tienen ganas pueden ir a  escuchar, comer, beber y emocionarse.

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Otro tema: para los que no se hayan enterado, no gané el premio Oblogo, pero de todas maneras me ha honrado y hace muy feliz haber recibido la nominación. Gracias a todos ustedes por sus votos, sus palabras de aliento y sus visitas… Ojalá todas las horas que invierto escribiendo en este blog y las que gastan ustedes leyendo y comentando sean provechosas y enriquecedoras.

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* Aunque es bien sabido lo que significa el dicho una de cal y una de arena, no pude dilucidar es cual es cual. ¿Alquien tendría la amabilidad de indicarme?

Un fuerte abrazo, que tengan un lindo comienzo de semana.

Cómo presupuestar un trabajo free-lance agosto 26, 2010

Posted by Malena Ferrini in Éxito profesional, Carrera y finanzas.
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Sale un laburo de 15 proyectos iguales para negocios de distintos rubros. Me mandan uno de muestra, justo es la funeraria, pero eso no viene al caso, lo que viene al caso es que le comento en el chat a mi  gran a mi amiga personal y colega. Este es un extracto de mi charla con ella.

Malena dice:
bederi contratarme un manager

Colega dice:
¿?

Malena dice:
jajaja acabo de releer spy un verdadero desastre tipeando
deberia contratarme un manager para ahorrarme la peor parter

Colega dice:
Si bue… menos mal que sos generosa con vos misma…

Malena dice:
como?

Colega dice:
¿Cuál es la peor parte?*

Malena dice:
no se presupuestar cobrar los cheque s hacer cola en el banco hablar con los clientes
menos mal que estros no les veresu caaraa

Colega dice:
Pero podés hacer el ejercicio Malenita…**
Podés traducir el trabajo a horas culo… presupuestás tu hora culo (culo/silla, ningún otro culo/…) lo multiplicás por las horas que te llevaría -incluyendo la previa de bocetado de propuestas- le agregás un margen razonable y ya tenés el costo por unidad… si son 15 lo multiplicás por 15 y voilá!

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*Fíjense con qué sensibilidad pone los acentos, mayúsculas y no se come ni un signo de puntuacíon… y con qué destreza mezcla culos con voilá.

**Este  fragmento se lo voy a pasar a la profesora de práctica profesional, qué mejor manera que ésta para explicar algo tan intrincado a los alumnos.

El consumo de lo falso agosto 24, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Oníricos, Tips de ahorro.
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Reconocí una mujer que se compró unas tetas. Un pibe que compró unos amigos. Un hombre que se compró un amor. Una rubia que comía pico dulce y se compró un sponsor. Un poeta que se compró un trago y desapareció como un ninja.

Ahora todo nos entra por los ojos, nos atrae nos aburre, nos hace felices y nos despoja. Es una vida artificial que nos ensucia de a poco, nos deja las plazas llenas de mugre, las calles llenas de besos y preservativos usados tirados por ahí.

Hay un dejo de obscenidad en abrir la billetera para comprar insatisfacciones, envases vacíos que van a parar a la basura, momentos que se acaban o no existieron y tragos que son vómito y resaca. Ropa sin ocasiones, ocasiones sin ropa. Ser, parecer, perecer y pronto.

Tenés que ser linda y te tiene que ir bien. Todas las cosas son efímeras. Todas las historias son falsas, pero la gente es un poco de verdad, las emociones también.

Tango acá el cartón de un Toblerone que no sirvió de consuelo. También un mundito feliz donde sueño que explotan globos de helio con forma de elefante, donde los que me aprecian me quieren y los que me quieren me aman. Donde no lloro tanto y no hay espacio, tiempo ni distancia. Donde somos lo que parecemos. Un lugar donde me importa un comino lo que corresponde, donde se puede sonreir y llorar al mismo tiempo. Donde te puedo decir que te quiero sin bajar la mirada.

Siento besos desde lejos, palabras discípulas que me inflan como un sapo, caricias de madres, abrazos de amigos, sonrisas de niños.

Cuesta escapar a los tirones de la obscenidad de este mundo material. A veces pienso en abrir también yo la billetera roja y comprar pasajes y viajar, para saciar este espíritu, comprar corpiños con relleno, comprar fiestas, comprar compañías, comprar chupetines, comprar lápiz de labios, comprar mojitos… comprar para embelesarme, aburrirme, ser infeliz y vaciarme.

Update: Ya arreglé el link que estaba roto. Vean el video, les juro que vale la pena.

Sin alarmas, sin sorpresas agosto 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Ocio y viajes.
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Tengo esa amargurilla que tanto gusta a mis lectores. Qué tanto escribir desde la euforia si lo que vende es la tragedia, la desazón y el resentimiento. Acá puedo regodearme en tantas emociones negativas y dejarme llevar por mi depre de los domingos a las veinte, cuando me doy cuenta de que el día entero sólo tuvo cinco horas vacías y ya estoy por ir a dormir de nuevo. Cuando queda ante mis ojos el vórtice entrópico que se lleva mis horas de trabajo en actividades inconducentes y no en las responsabilidades que me taladran, me presionan con sus fechas de entrega, sus grandes dificultades y sus poses de contorsión.

Eso. O que todo lo que he sentido en la semana cataliza ahora que me calmo y no hago nada por un rato. Lloro por los 33 mineros y sus familias. Por una amiga a la que no termino de entender. Porque me doy cuenta de que hace un mes que no visito a mi abuela. Por ese regalo de cumpleaños que decidí no dar y ese reproche que decido no hacer. Todo cierra los domingos a las veinte, como un balance semanal en el que no haber faltado ni una vez al gimnasio cobra la misma importancia que tomarme un mojito bien frío o cumplir como es debido con todas las obligaciones que he contraído.

Pienso. Siento. Me detona en las manos como abrir la caja de pandora y me pregunto si vale la pena ser sensible en un mundo tan lleno de corazas y máscaras. Desde acá encerrada atrás del monitor, ordeno de a poco las ideas y vuelvo a mirar la armadura esa que otra vez tengo que ponerme el lunes para ir a laburar.

Al fin y al cabo, de eso se trata la vida.

Bueno, basta por esta semana.

Cómo actuar cuando alguien invade su espacio personal agosto 19, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ideas sexy para conocer hombres, Salud y prevención, Seguridad personal.
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Foto: Corbis

El otro día anduve de trámites, y durante una espera tediosa como la que toma cobrar un cheque de morondanga, un aterrador ser me atacó por la retaguardia mientras leía tranquilamente mi libro. Primero apareció su fétido aliento a café con leche. Está bien, todos acabamos de desayunar, pero… ¿A qué distancia empieza a sentirse el hedor de una boca? Sin más bastó cambiar de pie en el momento y avanzar diez centímetros huyendo.

Pero la bestia no habría de darse por vencida. Pronto clavó su revista en mí, y después apoyó el morral en ambas caderas a la vez (la mía y la suya) mientras asomaba su enorme nariz para chusmear la lectura que ocupaba mi atención. Cerré con fuerza el libro haciendo un sonido sordo con las tapas. Respiré con fuerza y volví a cambiar de pie. Me estaba ofuscando.

La señora que estaba antes que yo, me pidió que le guarde su lugar en el momento justo: pude retirarme un poco más, pero dejando algún espacio para tener margen de maniobra. Instantáneamente, el sopla nucas avanzó y le dijo a la maestra que esperaba atrás de él:

-¡La mujer de adelante ha dejado un bache en la cola!

Miré alrededor arrugando los labios, me pasé la mano por el pelo y me corrí para un costado: quedé con un pie en la base del soporte de la cinta. En menos de dos segundos el morral apareció otra vez a mi lado. Pensé.

A ver… señor defensor de las colas rectas y tupidas. Maldito inepto indecente. A que no sabe qué. Está invadiendo mi espacio personal. Alto inhalador de caspas, transgresor de la distancia zonal socialmente aceptada. ¿Por qué no deja de ser tan imbécil y se corre medio metro para atrás? Ojalá cuando le toque el turno se dé cuenta de que no ha traido el documento, y cuando vuelva a hacer la cola y se apropincue nuevamente, tenga adelante un karateka que le haga siete katas en la cara, y atrás uno igual de pelotudo que usted, pero con con ébola, para que lo contagie y le dé muerte lenta… La cajera me hizo una seña para que avance. Entonces giré la cabeza hacia él, y con la garganta llena de palabras soeces, le dije:

-¡Mi turno! Buenos días.

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¡¡Hay toda una ciencia sobre las colas y las esperas!! Acá está qué dicen los colólogos especialistas al respecto.

Los hombres también sufren durante sus rituales de belleza agosto 17, 2010

Posted by Malena Ferrini in Belleza capilar, Consejos de belleza, Semiótica Viril.
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En el día de nuestro prócer máximo, comparto con ustedes la heróica hazaña de un amigo mío. Lean aquí su conmovedor testimonio.

Sabés, con los años se te caen los pelos de la cabeza y te empiezan a salir en los lugares más inesperados. Yo todavía viejo no soy, pero el otro día me encontré un pelo enorme saliéndome de la nariz. Es un asco tener eso colgando, así que me lo quise arrancar con la pincita. Me costó un montón engancharlo porque tenía que hacer la acción espejada en el botiquín, muy de cerca, con los ojos bizcos para enfocar y no errarle. Cuando lo tuve bien agarrado pegué el tirón y aydiosmelibre… Primero vi todo como estrellitas, puntitos blancos. Después se me puso todo azul y me agarró un mareo que ni te cuento porque tenía ganas de llorar, estornudar y gritar al mismo tiempo.

Puse ojos de piedad y sonreí compasivamente mientras me regocijaba un cachito por dentro. Algún tipo de justicia divina viene a resarcir a todas las mujeres por los tirones de todos los otros pelos que ya desde la pubertad tenemos el deber de arrancarnos.

La actividad física y sus objetivos agosto 15, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Dietas y actividad física, Salud y prevención.
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La pucha que hace frío y yo yendo al gimnasio. Hay que tener ganas de pagar para ponerse a sudar un día como este.

-Hola, ¿Es tu primera clase?

-Sí.

-Bueno. Primero es fundamental llenar la planilla. Peso, altura, enfermedades preexistentes, medicación permanente, operaciones y objetivos.

-¿Objetivos?

-Sí, sería bueno que nos digas para qué venís al gimnasio.

Complicado… pensá fuerte Malena… Vengo porque me pongo triste y levantar estos fierros me saca la mala cara. Porque todo el día atrás del monitor me mata la espalda, me da tortícolis, ataque de ciática, síndrome del túnel carpiano, várices y celulitis. Porque mi trabajo es de cerebro, entonces un día es fácil olvidar que hay también hay un cuerpo que reclama su propia atención. Porque quiero las endorfinas, pero sin las complicaciones que traen las otra maneras de obtenerlas.

Mi madre me dijo hacé algo que te estás ensanchando. También me dijo medio en chiste que vaya al club de los médicos a ver si engancho uno, pero la verdad, no estoy con ganas de hacerme la femme fatal. A buscar tipos definitivamente no vengo. No estaría acá en un multiespacio de minas, ni me hubiera puesto esta joggineta desteñida. Nada más quiero correr en la cinta y no perder nunca más el micro. Quiero darle un sentido a tanta calza archivada en el placar. Quiero que me salte el corazón, y que para variar me chorree agua salada de otro lugar que no sean los ojos. Descargar toda la mala vibra acá mismo. Acá y ahora.

Además desde que me rompí patinando no hice más nada. Cero actividad física. Eso sin contar que camino como treinta cuadras al día y a veces hasta las corro, pero no viene al caso ahora. A ver si puedo copiar algo decente del folleto…

-¿Y esto? ¿Plataformas vibratorias?

-Es para que adelgaces y llegues espléndida al verano.

Pero si estoy fantástica. Y si adelgazo me quedo sin tetas, así que definitivamente NO.

-A adelgazar definitivamente no vengo.-Le dije muy seria.

Escribí en el formulario “Mejorar la postura” y le pedí que empecemos de una buena vez.

Ya tuve mi primera clase y salí simplemente extasiada. Ahora quiero más.

Cómo cultivar una buena imagen en el lugar de trabajo agosto 12, 2010

Posted by Malena Ferrini in Éxito profesional, Carrera y finanzas, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista.
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Narrado en tercera persona por divismo maradónico o puro bochorno.

Justamente hace un rato el colega insistía con que alguien haga el café, y Ferrini oficinesca se ofreció gustosa. Agarró la jarra de la cafetera eléctrica, y haciendo el caminante lunar se fue por el pasillo mientras, usándola de títere, abría y cerraba la tapa y la hacía decir con voz de pito Volveré y seré café.

Caminar sin mirar es peligroso. Ferrini tropezó con el jefe, pero no lo supo hasta después de haberse sobresaltado diciendo Avisá Bolú!, quedando toda colorada ante el resto de las autoridades. Menos mal que les dio un poco de risa y le pidieron que ya que iba a la cocina les traiga por favor agua para unos mates.

Pocos minutos más tarde les fue a dejar el termo, entonces la invitaron a pasar para saludarla. Ella estiró el brazo para darles un apretón de manos pero notó la palma mojada y les hizo un oso sin querer para saludarlos con un beso. Sobre todo a uno que venía de lejos y lo trataban como a un rey Este debe ser importante, pensó.

Volvió a su cubículo con la jarra hasta el tope, y para cuando estuvo el café, se encargó de volcarlo en gran medida en el suelo al grito de Huy se me vuelco encima. Menos mal que el mencionado colega acudió en su auxilio, diciéndole Te falla la conjugación, Ferrini y el derrame fue peor a causa de la risa contenida. Terminó arrodillada en el piso limpiando el desastre con servilletitas de papel mientras se lamentaba y le explotaban las carcajadas y la ironía. Soy tan boluda, que resulto encantadora. A lo que el colega contestó. Claro, como Maru Botana. Si fueras boluda y sin encanto serías Lita de Lazzari.

No supo si tomarlo como un halago o un insulto.

En eso estaban cuando se asomó muy sonriente el que venía de lejos y le dijo: Tranquila, no soy ninguna autoridad, ni nada de eso.  Ahora me voy. Mucho gusto en conocerte. Mientras el forastero desaparecía en el pasillo, ella no dejaba de preguntarse por qué fue la única en recibir un saludo de aquel caballero.