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Cómo cultivar una buena imagen en el lugar de trabajo agosto 12, 2010

Posted by Malena Ferrini in Éxito profesional, Carrera y finanzas, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista.
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Narrado en tercera persona por divismo maradónico o puro bochorno.

Justamente hace un rato el colega insistía con que alguien haga el café, y Ferrini oficinesca se ofreció gustosa. Agarró la jarra de la cafetera eléctrica, y haciendo el caminante lunar se fue por el pasillo mientras, usándola de títere, abría y cerraba la tapa y la hacía decir con voz de pito Volveré y seré café.

Caminar sin mirar es peligroso. Ferrini tropezó con el jefe, pero no lo supo hasta después de haberse sobresaltado diciendo Avisá Bolú!, quedando toda colorada ante el resto de las autoridades. Menos mal que les dio un poco de risa y le pidieron que ya que iba a la cocina les traiga por favor agua para unos mates.

Pocos minutos más tarde les fue a dejar el termo, entonces la invitaron a pasar para saludarla. Ella estiró el brazo para darles un apretón de manos pero notó la palma mojada y les hizo un oso sin querer para saludarlos con un beso. Sobre todo a uno que venía de lejos y lo trataban como a un rey Este debe ser importante, pensó.

Volvió a su cubículo con la jarra hasta el tope, y para cuando estuvo el café, se encargó de volcarlo en gran medida en el suelo al grito de Huy se me vuelco encima. Menos mal que el mencionado colega acudió en su auxilio, diciéndole Te falla la conjugación, Ferrini y el derrame fue peor a causa de la risa contenida. Terminó arrodillada en el piso limpiando el desastre con servilletitas de papel mientras se lamentaba y le explotaban las carcajadas y la ironía. Soy tan boluda, que resulto encantadora. A lo que el colega contestó. Claro, como Maru Botana. Si fueras boluda y sin encanto serías Lita de Lazzari.

No supo si tomarlo como un halago o un insulto.

En eso estaban cuando se asomó muy sonriente el que venía de lejos y le dijo: Tranquila, no soy ninguna autoridad, ni nada de eso.  Ahora me voy. Mucho gusto en conocerte. Mientras el forastero desaparecía en el pasillo, ella no dejaba de preguntarse por qué fue la única en recibir un saludo de aquel caballero.

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Comentarios»

1. Diegos patitas - agosto 12, 2010

genia literaria ,,,,.Pero deberia practicar coordinar mejor frutillas ,,eso en el laburo paga realmente :))

Malena Ferrini - agosto 16, 2010

Hola patolas, la verdad es una torpeza que algunos dias me agarra peor que otros, de todas maneras, creo que manejandolo de la manera correcta podría capitalizarlo como virtud. saludos

2. Rocío - agosto 12, 2010

jajajaj, yo soy igual!!!!!!!
jajajajajajaj
Opto por que pensemos en “encantadoras”
PD: Nunca había comentado pero me encantá tu blog y te voté para oblogo!!!!

Malena Ferrini - agosto 16, 2010

Hola Rocío, bienvenida a los comments!! gracias por votar de verdad!! así somos encantadoras y nuestro sello llena de risas una habitación. Es encantador sólo si tambien se escuchan las propias risas. besos

3. SOL - agosto 12, 2010

Estaba bueno?

Malena Ferrini - agosto 16, 2010

Hola Sol, la verdad no estaba pensando en eso cuando me pasaron todas esas cosas tan ridículas… si vuelve a la oficina lo miro y te digo. besos

4. Ábrete Sésamo - agosto 12, 2010

jajaja! como me divertí! Parecés salida de una comedia británica… el Diario de Malena Ferrini… El caballero se parecería a Colin Firth?

Malena Ferrini - agosto 16, 2010

Hola Sesamo Abrete… bienvenida!! Jajaja ay que se yo a quien se parecía, no es como ver una peli, es como tratar de sobrellevar un bochorno insoportable. No se siente tan glamuroso desde adentro de la situación, besos!!

5. Veri - agosto 18, 2010

Jejeje!! Sos un personaje!!! Me has hecho reír!! Pero bueno, a veces pasan esas cosas. Yo una vez me quise hacer la más “secretaria canchera” y después de llevar el café a mi jefe y alguien que estaba con él que parecía un señor muy aseñorado, escuché desde mi escritorio una exclamación de parte de quienes lo estaban tomado (o al menos pretendían hacerlo)… la azucarera no tenía ni un grano de azúcar y yo ni había mirado. Jajaja! En el momento cuando escuché el grito volví y llené la azucarera y cuando se las llevé me puse colorada como un tomate… después la situación quedó como una anécdota graciosa.
Besos y gracias por tus posts!

Malena Ferrini - agosto 25, 2010

Gracias a vos Veri por tus historias, por tus elogios!!!! te quiero mucho


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