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Si buscas algo el tiempo suficiente, pierde todo su significado (Andy Warhol) septiembre 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ama de casa, Salud y prevención.
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-No sabés qué embole, perdí las pastillas anticonceptivas. Un envase a nuevo, un bajón.

-Bueno, te comprás otro y listo.

-Sí ya sé, pero yo estaba emperrada con encontrarlo antes de terminar las pastillas placebo.

-¿Y lo encontraste?

-No, algo peor que eso.

-No te entiendo.

-Que al principio pensé que estaban con las cosas de belleza, pero no estaban ahí. Igual mientras buscaba tiré todo lo que estaba rancio, encontré un jabón exfoliante carísimo y volví a ponerme mi perfume de cuando era adolescente.

-¡Bien ahí!

-Después busqué en mi armario. Una cosa llevó a la otra y me deshice de toda la ropa que ya no uso. Desocupé cuatro cajones.

-No será mucho…

-… y tenía tres tejidos distintos a medio hacer. Una incomprensible bolsa de trapos, siete paquetes de mentitas, cartón gris, el cargador de un celular que me robaron hace cinco años y cosas aleatorias como diskettes o los souvenires de mi fiesta de 15. Tengo una bolsa de consorcio llena de cosas que no me sirven. Y mi cuaderno de poemas de cuando iba a la secundaria. Son pésimos.

-Jajaja… yo me acuerdo de eso, nos encantaban tus poemas.

-Tengo todo lleno de tierra y cajas, un horror. Parece que estuviera de mudanza.

-¡Poné los poemas en el blog!

-Vos estás del tomate. Además cuando termine de ordenar este desastre tengo que ponerme urgente a dibujar.

-¿Qué, por lo del curso ese que estás haciendo?

-No, porque también encontré mi vieja cartuchera. Tenía dos pinceles de marta, una goma pan, una goma retráctil, dos carbonillas, la barra de grafito, un plumín, cuatro lápices (6B, 5B, 4B y policromo blanco), dos tiralíneas de tamaños diferentes y otra goma Stadler, pero sin estrenar… Si eso no es una señal, no sé que es.

-No sé de qué me estas hablando, pero si vos decís que todo eso sirve…

-Sirve, y es más caro que cinco paquetes de pastillas. Algún día voy a subir un dibujo al blog.

-Subite un poema de los viejos. Te juro que te dejo un comment.

-Todo sea por un comment… ahí lo subo.

_______

Abril, 1999

Miéntanme una historia de sirenas
duérmanme una noche estrellada
drénenme un río de sangre

hiéranme

lacérenme el pecho
húndanse en mi carne de yodo y barro

mutílenme
golpéenme

llénenme de moras y asfalto
vacíenme de fuego y cobalto

estremézcanme
divídanme

muérdanme el cuerpo sin piedad
atraviésenme el alma sin maldad

rasgúñenme, invádanme, ocúpenme.

Lastímenme, mátenme.

Llórenme.

_____

Tenía 17 años. Ya ni sé qué sentido tiene este poema. A decir verdad ni siquiera me acuerdo el sentido de este post.

Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos septiembre 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Secretos de conquista.
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Lo primero que hizo mi amiga fue cambiar el estado en Facebook a “en una relación con”. Después apareció en el bar a darme recomendaciones con el diario del lunes.

-No tenés que hacer nada. Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos.

-Ajá. Y qué hago mientras tanto… ¿Aburrirme como una ostra? ¿Salir con las amigas para estar más o menos en el radar? ¿Tener citas con muchos tipos hasta que aparezca el indicado?

-Pero no, nena. Vos tenés que actuar con naturalidad. Ser vos misma. Cuando venga, vendrá.

Me pregunto si usaré alguna vez el lenguaje tautológico de las minas que están en pareja. El chongo en cuestión le ha dado a comer una banana del árbol de la sabiduría. Empieza a hablar como el maestro Yoda y me dan ganas de molerla a palos.

-No te entiendo. Me siento para el orto y vos venís con tus consejos de superada. Imaginate qué me hubieras dicho hace unos meses cuando coleccionabas salidas con giles sacados de Gutiérrez.

-Es que te digo las cosas que me hubiera gustado saber cuando la pasaba mal estando sola.

-Sí nena. Esas mismas cosas de las que te vas a olvidar en el minuto en que dejés de salir con ese tipo.

Voy por mi segundo margarita. Las calorías del alcohol, los nachos fritos fritos fritos en la mesa. Mi tristeza ácida de sábado a la noche, y una larga, larguísima abstinencia de abrazos. La soledad duele como la mierda. Paso de ser un objeto, un juguete a ser un cachivache invisible. Ahí escarnecida en un bolichón, poniendo cara de Guasón, buscando fuerzas en la boca del estómago para reír y que sea creíble. Mirando el teléfono que no suena, mirada por un baboso insoportable o un inerte de morondanga.

Después una se olvida de lo mal que la pasa, pero yo decido que quiero acordarme de lo que hoy estoy sintiendo. Mi amiga retruca:

-Mala onda. Vos no sabés estar sola.

Me clava esa frase como una estaca de hielo. Soy una tarada que sufre por no tener un tipo al lado. Sí, y qué. Salgo con boludo tras boludo. En los últimos meses me he comido más mojones de los que puedo digerir. Al fin y al cabo, de eso se trata la soltería ¿no?

-Bueno. Sabés qué. Me alegro por vos, amiga. Ojalá este hombre que encontraste te haga muy feliz por muchos muchos años más.

-Así será.

Qué engreída. Algo verde y soez me carcome desde adentro. Secretamente odio su seguridad y su arrogancia, pero sobre todo su mala memoria y su falta de realismo.

________

Encontré esta canción que le da la razón.

El amor verdadero te encontrará al final
Averiguarás quien es tu amigo
No estes triste, se que estarás
Pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

Esta es una promesa con una trampa
sólo si miras te va a encontrar
porque el amor verdadero también está buscando
pero ¿cómo te va a reconocer
a no ser que salgas a la luz?
pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

________

Las canciones traducidas son una reverenda porquería.

Cómo lograr hacer lo que a uno se le da la gana (Parece fácil, pero no lo es) septiembre 25, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Con ustedes, Romina.

1. Respire hondo y trate de calmarse, porque si hacer lo que tiene ganas no le sale de una, muy tranquilo no debe estar.

2. Diferencie claramente entre lo que piensa y lo que siente. Si tiene cosquillas en la panza, hágales caso, eso es un ansia genuina. Si le parece que no da, es caro, no es correcto, qué dirán los demás, tire todo por la ventana que eso no tiene nada que ver con el deseo.

3. Analice el miedo que lo frena: ¿es una reserva razonable o es un prejuicio travesti? A veces hay que tirar una pared grande que se interpone entre usted y su ansia. No se amilane ante esta perspectiva. Esté dispuesto a derrumbar lo que sea necesario si su deseo lo amerita.

4. Para asegurarse de no responder a un antojo baladí, dele tiempo a su deseo a macerar. No digo que espere años para hacer lo que se le cante, pero si se trata de un deseo genuino, seguro sobrevivirá hasta pasado mañana a la tarde.

5. A veces hacer lo que uno quiere hoy implica tirar a la basura lo que quiso ayer. Hágalo. Directamente. No pierda el tiempo peleándose con usted mismo. No espere a odiar lo que defendía. En cuanto el deseo viejo le genere duda y se le resquebraje, deshágase de él. No importa si cambió de opinión o si antes estaba equivocado. Acá no hablamos de tener razón, sino de ser feliz, y las dos cosas no son necesariamente compatibles.

6. Si pide segundas opiniones, fíjese a quién se las pide. No le pregunte a su cura confesor si está bien que se tire una canita al aire, ni a su primo vicioso si está bien probar heroína. Ya sabe la respuesta, ahórrese la pregunta. Íntimamente, usted sabe a quién preguntar para recibir una respuesta razonable y no la que usted quiere oír (ahora, si sólo quiere apoyo, eso es otro cantar, vaya con el cura y con el primo). Si le parece mejor, incluso haga una consulta popular. Si las opiniones son encontradas, su percepción personal es tan válida como cualquiera de las de los demás, y entonces siéntase habilitado para hacer lo que le dicen sus propias tripas. Si todos, TODOS, le dicen “No, pará, loco”, entonces hágales caso. Es altamente probable que usted se haya ido un poco a la mierda.

7. Tenga en cuenta también que, sin importar lo que le aconsejen (tanto si pidió consejo como si no, no se preocupe que lo va a recibir), sus actos y sus consecuencias se los fuma exclusivamente usted (bueno, cada tanto pueden afectar a terceros, en tal caso póngale un poco más de pila a la decisión). Tiene el derecho de pasarse el consejo por donde usted ya sabe. Sepa también que la gente pretende que, cuando usted le pide consejo, usted les haga caso sin dudarlo (y bueno, los humanos son así). No se sorprenda con los enojitos y los reproches por no hacer lo que ellos dijeron. C’est la vie (o como se escriba).

8. Sea egoísta, por lo menos mientras intenta descubrir qué cuernos quiere. Mientras estamos en la etapa de dilucidar las ganas, no se caliente por lo que pensarán sus amigos o su familia, o en cuánto molestará a tal o cual su decisión. Eso se resuelve más adelante (a veces uno se queda con las ganas irresolutas, es cierto), pero primero tenemos que saber qué queremos nosotros. Lo que le conviene, perjudica o prefiere el otro es harina de otro costal. Quizá finalmente prioricemos a ese otro (es lógico: gastarse todo el sueldo en un Mercedes como deseo puede ser genial, pero no darle de comer a los hijos por ello no parece muy recomendable), pero sabiendo exactamente por qué (y con la secreta esperanza de buscarle la vuelta de tuerca a la situación para lograr el Mercedes y la cena de los niños).

9. No se enrosque con deseos medias tintas. Las cosas tienen su precio, asúmalo. Si quiere ser bailarín clásico, sabe que tendrá un entrenamiento estrictísimo. Si no quiere entrenarse, bueno, evalúe usted qué le tira más. Pero una vez que optó, tire al diablo el deseo más chico. Usted ya eligió. Deje de debatirse. Córtela.

10. Prepárese para una posible frustración. Que usted sepa qué quiere no significa que lo consiga. Preo créame que si va por la vida sin saber lo que realmente desea la pasa todavía peor. Nadie quiere descubrir lo que quiere diez años después de haber hecho lo contrario o cuando ya se le pasó el tren. Persiga activamente lo que quiere. Propóngase ser feliz. No le digo que le va a salir, pero si no se lo propone no le va a pasar nunca.

Aviso importante septiembre 25, 2010

Posted by Malena Ferrini in Cosas que no son posteos.
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Aprovecho la ocasiónde tan memorable post para avisarles que a partir de hoy empiezo a postear cuando se me cante.

Si les resulta muy molesto estar viniendo sin saber, pueden recibir las entradas por mail suscribiéndose. Para eso hagan uso del formularito que está arriba a la derecha del blog.

Saludos cordiales.

Cambio y fuera.

Hágase un PAP una vez al año septiembre 23, 2010

Posted by Malena Ferrini in Salud y prevención, Sana y salva.
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Hube de llegar al recinto a tiempo y con un poco de mal humor. Una secretaria caraculo dijo que tome asiento y leí revistas obsoletas. Había una camasolarada tipo uva pasa abanicándose con los análisis a pesar del frío polar acondicionado, y otra con boquita colagenada y una panzota enorme, llevando un elegantísimo marido en la mano casi como accesorio.

Finalmente mi apellido resonó y me levanté del asiento con una bola ácida en la boca del estómago. El hombre formal me saludó cordial y yo decidí estar incómoda como casi nunca.

Se ve que el pobre se dio cuenta de mi mala predisposición y trató de romper el hielo preguntando por mi abuela. Es que me vio nacer. Soy de la cuarta generación de mujeres de mi familia que ha tenido a su merced. Él es de la segunda generación de médicos (mi hermana ya pasó a la tercera pero me ha dicho que el hijo es lindísimo y eso nada más empeoraría las cosas).

Entonces me hizo pasar a la otra sala donde tiene la camilla. Me puse el guardapolvito rosado y me sorprendí pensando que esa es la única prenda rosada que he usado durante los últimos 15 años. Me acosté en la camilla y mientras él me tomaba la presión, le contestaba si había ido de cuerpo, cuantas materias me faltan para recibirme, cuándo fue mi último período y cómo anda mi hermana. ¿Por qué hace esas mezclas? Me pesó, me midió. ¿Para qué cuernos me mide una vez al año? Me hizo poner los piecitos en los estribos, la pelvis más acá, más acá, y metió la cabeza ahí entre medio cuan mecánico que levanta un capot.

Ahí estaba en el nudo dramático de mi visita al médico. Él introduciendo en mi pudenda humanidad el brazo mecánico de una retroexcavadora, abriendo los dientes metálicos de su herramienta, pelando con una mano un hisopo de treinta centímetros y hablándome del procedimiento con la cabeza asomando sobre mi rodilla.

-Esto va a molestar un poco.

Y yo con resignación tratando de relajarme para que no me duela, respirando hondo preocupada por qué cara tendría mi cholga y lo que el honorable médico pudiera encontrar en ella.

Después con la ropa puesta intentaba olvidar el cortoplazo haciendo alguna pregunta pintoresca sobre el auto examen de mamas. Mientras tanto su desdeñable caligrafía iba plasmándose en hojitas blancas que me entregó al final de la consulta… junto con el hisopo de treinta centímetros que debí acarrear doce cuadras hasta el laboratorio.

Finalmente todo salió bien, acá sigo entera y faltan 364 días para mi próximo PAP. Una vez al año es suficiente y necesaria, y aunque a veces suene a demasiado es una jodienda que bien vale la pena, porque sirve para agarrar las pestes a tiempo, para prevenir un cáncer, para velar por mi salud.

_______________

No viene al caso pero tengo que decirlo: Qué barata la sacan los hombres… un dedo en el poto una vez al año a partir de los 40 o 50 no es nada comparado con todo esto… ¡¡Y aún así se quejan los muy cagones!!

Mas vale pájaro en mano que cien volando septiembre 20, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda.
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Venía volando bajito, siguiendo un poco el tumulto de la bandada como para no perderme a medio camino. Debo ser el único pájaro que no se orienta.

Mi ala rota se había curado, pero nunca más iba a ser igual. Algunas veces sentía que no podía seguirles el ritmo y me ofuscaba. Me pegué un par de sustos y encontrándome solo aprendí a convivir con mi realidad. Soy otro eslabón de la cadena trófica: predadores acechan y hundo mi pico en la tierra engullendo gusanos sin ninguna piedad.

De vez en cuando me adelantaba a mi bandada abriendo solo las alas en el viento, volándoseme amargas las lágrimas que caían desde alturas insospechadas. Aleteaba con fuerza reclamando una primavera adelantada, como si agitarme acortara el tiempo y el espacio. Como si preocuparme fuera a ayudarme a distinguir el sitio final o al menos reconocer el camino.

Una noche de lluvia acabé solo en una rama. La bandada me había dejado atrás y soñé con cantar en vez de morirme de frío y cansancio yendo de acá para allá. Soñé con un dueño y una jaula, con noches tibias y comida fácil. Empapado ensayé unos trinos afónicos que rompían como las olas contra el cielo rosado. Busqué la rama más alta y reclamé a la inmensidad con bronca y pena. Con un miedo ambiguo de quedarme solo cantando sin ton ni son en el medio de la nada o reencontrar la bandada y cansarme de seguirlos sin entender, yendo a no sé dónde para no sé qué.

Me tomé todo el rocío y comí una semilla cuando el sol empezó a picarme en las alas. Mis trinos mejoraron con las horas y el descanso me dio una paz que no había visto jamás. Tuve la certeza de que en la bandada no iban a notar mi ausencia y por primera vez no me preocupé. La primera estrella de la noche brilló en el cielo y llené mis pulmones de aire frío para cantar con los grillos.

La soledad me retumbaba en la garganta, el hambre me ardía en el vientre, la libertad me escaldaba en las venas. No me importó más que pudiera escucharme el depredador. Más vale morir libre y cantando, que sobrevivir apurado y sin rumbo.

Supe después que unas ramas más allá, otro pájaro desbandado había estado escuchándome desafinar todo ese tiempo. Se acercó despacito sin pedir permiso, intercalando sus trinos me contó su propio hambre. Compartimos muchas semillas y gusanos que no nos comimos porque se nos fue el apetito. De repente salió volando a toda velocidad y lo miré con alegría hasta que fue un punto mínimo en el horizonte.

Me quedé solo. El sol me entibiaba cuando un emisario vino a avisarme que mi bandada no estaba muy lejos. Decidí seguirlo economizando mis fuerzas, aprendiendo que igual podía sentir el vientito en la cara, emocionarme con el paisaje, volar entre esos cien (o mil) pájaros iguales sin perder el vértigo ni dejar de avanzar, cruzando el cielo a toda velocidad feliz de poder cada tanto mirar de reojo a esa ave cuyas plumas quisiera saber de memoria, admirar sus alas desplegadas en el viento, disfrutar cuando llega en la primavera y entender de a poco sus patrones migratorios.

Quizás sea cierto que la vida se trata de mudar plumaje, buscar comida, migrar, armar nidos, poner huevos… pero nunca, jamás, hay que dejar de cantar y volar.

Inspirado en este post de Mona.

Cuando las emociones nos sobrepasan septiembre 15, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Me enojé para el orto con una gente. Hacía un calor de morirse y yo estaba de campera. Las corrientes de aire me hacen mal o me enferman, creo. Me dieron ganas de llorar porque no me trajeron la milanesa y leí un mail que me ha dejado más acelerada de lo que mi fisiología puede tolerar. Tengo que pasar en limpio doscientos dibujos y me estreso. Me dan ganas de estrolar los periféricos porque soy tan queso que no me andan. Me agarró un ataque de risa porque de nuevo volqué el café en la oficina (colegas, si dejo de mandarme macanas, huyan: significa que la Skynet me ha reemplazado por un T-1000). También sentí mucha gratitud. Alegría. Ansias inexplicables pero lindas. Caminé, caminé un montón y rapidísimo (apuro, sentí). Impaciencia, indignación desmedida contra los automovilistas que estorban en la senda peatonal. Me alegré por la mejoría en la voz. Me dio euforia tener la compu nueva entre mis brazos. Sin embargo el tedio acudió inexorable cuando seguí mudando mis archivos de acá para allá. Bah de allá para acá, porque estoy posteando justo ahora (el día que no corresponde) desde esta joyita mientras bostezo y mi sentido de responsabilidad me implora que vaya a cansarme a mi cama de una vez por todas. Por lo menos ya no hace falta la bolsa de agua caliente, pero igual me dejo los zoquetes puestos. Antes de cerrar los ojos, quisiera dejarme llevar por mi hambre atroz  de chocolates y Pan.

Si. Ya sé que estoy detonada. Que el posteo cien fue un bochorno. Que ya no hay vuelta atrás. Me gasté la conmemoración en una pavada que no daba ni para reirse. Entiéndanme. Me pasan miles de cosas.

Necesito bajar un cambio…

…o tomarme un bidón de Bardahl.

Me lo recomendó un amigo.

Las cosas que anda buscando la gente que llega a este blog septiembre 14, 2010

Posted by Malena Ferrini in Cosas que no son posteos.
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Cien posts a lo largo de casi ocho meses. Gracias a todos los que pasaron por acá. Cómo llegaron, es otro tema.

Rascarse las pelotas ¿Para qué busca eso alguien en internet?

Anti-hombres Supongo que son una nueva agrupación… acá no hay de eso.

Como cambiar la direccion de mi factura claro Perdoname, pero no tengo ni idea.

Chica aplasta a una cucaracha con sus tetas ¡¡Pero cómo llegó eso aquí!!

Relatos de hombres fantasiosos Por ahora sólo tenemos de mujeres.

Como arreglar la flor – pluma que me dio ¿Se te rompió? Ingrata.

Como no tener tantas caderas para hombre También son bienvenidos los hombres caderones.

Mara macetas chica punto de quiebre WTF!?

Mujeres de caderas gruesas desnudas Porno, lo que se llama porno, todavía no.

Secretos para ampliar caderas ¿Para qué querés ampliar las caderas? Ingrata tantas mujeres luchando contra ellas y vos las querés ampliar… habráse visto.

En coma despierta ¿En coma o despierta?

No le tengas miedo a mi hermano Sí, tenele miedo. Es grandote, tiene un rifle y sabe pelear.

Que significado tiene jopo sungo ¿Yo que sé? ¿Será un insulto?

Frase celebre de man ray Todavía no publiqué ninguna

Hombres bajandoles las trusa a las mujeres ¡Pero qué mente sucia…!

A veces hay q saber en q momento partir Sí, una dama sabe siempre cuando irse. (Me lo dijo mi abu)

Cuento con puras a La mar astaba sarana…

Como se invita a cenar un hombre Hola ¿vamos a comer juntos?

Frases celebres de handball Un dos tres, ¡salta!

Mujeres vagas No, todo lo contrario.

Hombres que hacen canciones de amor Hay, pero no les creemos.

Charla barato sale caro Una charla barata puede salirte carísima…

Calendario 2010 de mujeres feas Ja! ¿Será para una gomería?

Sapo que come princesas Sapo indigesto.

Matando al principe azul Si se lo merece… sale y vale.

Tengo la cadera contracturada que tomo No sé nena… tomate un bondi y andá al traumatólogo

Mi novio tiene mucha pluma Tu novio es un pollo.

Los hombres mas buscados del mundo El blog de policías en acción.

Caderas grandes de mi hermana No quisieras que eso esté en internet ¿verdad?

Dragones apareandose Jamás lo había pensado…

La mujer debe aprender del hombre Y viceversa.

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo (Benjamin Franklin) septiembre 11, 2010

Posted by Malena Ferrini in Formación profesional y capacitación.
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Primer año de la Universidad. Todavía no me acostumbraba al ritmo febril de la facultad, y encima, tenía grandes dificultades en Dibujo. Se acercaba la fecha de entrega y mis dibujos no mejoraban. El número de láminas resonaba monstruoso como un eco… 12… 12… 12… y yo tenía dos. A medias. Y feas. Feísimas.

Me había sentado a trabajar frente a una hoja blanca como… no sé como qué. Porque todo era vacío para mí en esa materia. Veía a mis compañeros llegar con fantásticas creaciones o elaborarlas en el aula de una manera tan natural, con tantos detallitos, tanta perfección. Estaba desesperada y mi mano era torpe y voraz. Mis trazos eran salvajes. Mis sombreados rústicos. Mis formas abocetadas.

Una profesora me dijo un día:

-Esta no te va a servir para la entrega, esta tampoco, esa menos… ¿eso es todo lo que tenés?

-…

Esa noche llegué a mi casa llorando, respondiéndome a mí misma. Sí, eso es todo lo que tengo. Se me habían ido las ganas de dibujar, de estudiar en la universidad y de vivir. No tenía cara para mostrarle todas esas barbaridades que había dibujado al titular de la cátedra, un artista muy reconocido, un hombre talentosísimo.

A la semana siguiente, esperé que todos se fueran del aula y me arrimé al maestro.

-Profesor, ¿Puedo mostrarle mis dibujos?

Asintió y yo desplegué los bocetos en el tablón.

Silencio.

Más silencio…

Crecieron mis nervios mientras el profesor se rascaba la barba.

-Usted no consultó conmigo antes ¿verdad?

Atragantada le respondí con la cabeza. No podía articular lenguaje alguno. Entonces el hombre sonrió y me dijo en tono apacible.

-Acá veo algo muy interesante, Ferrini. Este trazo me dice algo, en todos los dibujos veo eso que busca aparecer pero no alcanzo a verlo por completo.

-¿Qué cosa?

-Veo el trazo, y veo una visión más abstracta del objeto. Veo los gestos en el sombreado. Las formas sugeridas, veo síntesis.

-Sí es que no lo sé pintar más parejo, como los compañeros que…

-Bueno, entonces busque justamente eso, busque ese trazo que usted tiene, porque esa es su propia forma de dibujar, es su lenguaje, déjelo fluir.

-¿Fluir?

-Sí, haga esos trazos rápidos, haga lo que le sale naturalmente, dibuje con eso.

Ya entrada la noche, bajé las escaleras de la desértica universidad a los saltitos. Viajé en el micro pensando qué era lo próximo que iba a dibujar en mi lámina. Llegué a mi casa y me incliné sobre la hoja vacía.

Dibujé hasta tarde. Y después en la mañana, y todo el fin de semana. Anochecí frente al tablero, amanecí en el mismo lugar con el cuello anudado.

Aprobé la entrega. Pero lo importante no fue eso. Fue que ese docente pudo ver más allá de lo que estaba arriba del tablón esa noche. Mi docente pudo decirme hacia dónde tenía que ir, sin detenerse en defenestrar el camino ya andado. Él vio la mano que hacía el dibujo, la mente que lo pensaba y los ojos que observaban. Me vio detrás de esas hojas con dibujos feos.

Todavía me emociono cuando pienso en esa noche. Todavía sigo agradecida.

Feliz día del maestro.

Consejos prácticos para chicas con iniciativa septiembre 9, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista.
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¿Ya le echaste el lente hace un buen rato? ¿Lo miras lanzando rayos mentales para convencerlo de que te invite a salir? Si estás en esa situación y sos demasiado hormigas en el orto como para esperar sentada que el individuo en cuestión tome la iniciativa… te propongo una guía de acción para nada infalible.

1. Obtené su atención

La idea es hacer un comentario al aire o a tu amiga, pero intencionalmente dejar que él escuche. Lo importante de este comentario es que tiene hacer que muera de intriga o sienta la obligación moral de responder.

Ejemplos:

-Che, Ro, ¿No te parece que es pésimo hacerles esto a las chicas justo en el día del amigo?

-Qué lindo que se viene el veranito, no puedo esperar para lucir mis tatuajes.

2. El ablande de salida

Tenés que hablarle de otras cosas como para que entre un poco en confianza. Cosas que lo hagan sentir importante, varonil, conocedor, o todas las anteriores a la vez. Ponele que sea medio gauchesco, le mandás un:

-Me han regalado un mate y no sé cómo curarlo.

3. Propiciá la invitación

Los tipos tienen miedo, pobres… muchas chicas dicen que no todo el tiempo. Ayudale a tomar coraje. Si agarra viaje, él ha tomado la iniciativa (o eso cree), si no agarra, vos tampoco la tomaste, je.

-Mis amigas son re ñoñas, nunca verían Transformers conmigo.

-Sabés, este jueves expongo mis fotos en la sala de arte Pirulo.

4. Agarrá lo que venga

Una vez que le declinás una invitacion se va haciendo más y más dificil que vengan otras. La idea no es que te comas un mojón haciendo algo que no te pinta en un día que no te conviene, sino que le digás que sí, y después acomodes mejor los detalles de la salida.

-Me encantaría, pero mejor si es el sábado porque el viernes curso.

-Sería genial ir al teatro, pero me pinta más ver Mengano que Fulano.

5. Dejalo pensando en vos hasta la próxima

Este es el más complicado de lograr en la medida justa. Depende de la situación, de la personalidad de los involucrados y del tipo de relacion en la que se proyecta cada quien. La idea es largar un comentario inocuo que a sus oidos haya sonado como una mini provocación.

-Desde que hago pilates soy mucho más flexible.

-Me encanta este perfume, me lo pongo siempre en todo el cuerpo.

6. Sé vos misma

Trilladísimo pero cierto. No digas cosas que normalmente no dirías. No aceptes todo como una boluda. No te amoldes a cosas que no van con tu estilo personal. Cada mujer es única y cada hombre es único. No sigas ejemplos de recetas pelotudas como esta. Seguí tu intuición y hacé caso a lo que te sale en el momento. Si te nace ortivarte de la peor manera porque te dejó plantada, pues lo hacés, porque esto no se trata de ser complacientes, no se trata de estrategias para ganar… sino de maneras de propiciar encuentros y buenos momentos.

7. No lo tomes demasiado a pecho

Por ahí te sale el tiro por la culata. El tipo se va corriendo de buenas a primeras y no entendés cómo ni por qué. No pienses que fallaste, es mejor entender que simplemente no se dio. Es así, a veces hay desencuentros, no hay que forzar tanto las cosas.

Tampoco nos vamos a cortar las venas porque un susodicho cualquiera no nos dé pelota… ¿O si?