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No vas a conocer al amor de tu vida en el boliche enero 24, 2011

Posted by Malena Ferrini in Dialecto Femenino, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Semiótica Viril.
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Dos semanas después de conocerlo, le mandé un sms.

“Hola Juan. Soy la chica del vestido magenta.”

Por primera vez en muchos meses, la respuesta masculina llegó instantáneamente.

“hola melena q lindo q apareciste”

Desconsiderado, no usó mayúsculas, escribió mal mi nombre, usó abreviaturas y se comió todos los signos de puntuación. Eso es apuro o desconsideración. No hay otra.

Al menos tuvo el buen tino de no pifiar la ortografía.

Pero tampoco dijo nada.

Bah, nada de nada, no. Le ha gustado que aparezca finalmente. Se ha acordado mi nombre. Sabe cuál es el color magenta.

¿¡Sabe cuál es el color magenta?!

Si no es diseñador, es gay.

Los hombres bien machos son como los monitores viejos: tienen una paleta cromática muy acotada.

Ja, vengo de fijarme en fu**ing wikipedia: los monitores CGA de los años 80 ya tenían 15 colores*. Entre ellos dos magentas diferentes.

O sea, quizás no sea gay después de todo.

Sin embargo no me invitó a salir…

Añoro aquellas doradas épocas en las que los hombres simplemente llamaban. No quisiera resignarme al text-flirting.

*Sí. Soy una nerd irremediable.

Regresiones/revoluciones/revelaciones enero 18, 2011

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Cuando tenía seis años me volvían loca los caballitos de mi pequeño Pony. Los peinaba, los bañaba… una vez quise limpiar con alcohol uno de los ponys de mi hermana y le borré un ojo. También me gustaba Brigada A, especialmente Mr. T. Me pintaba con un corcho y jugaba a ser Mario Baracus. Hay fotos mías que así lo atestiguan.

Practicaba patín artístico (qué ironía romperme el codo patinando), guitarra, gimnasia jazz y cerámica. Dibujaba, me subía a los árboles y sabía poner el cassette de Carozo y Narizota.

Tenía muchísimos piojos pero no me importaba demasiado. Sin embargo era muy coqueta. Le pedía a mi mamá que me hiciera el peinado placita (con el tiempo llegué a enterarme que era un invento de ella nomás), también le usaba las pinturas y los tacos aguja.

Me divertía imaginándome que era un lavarropas mientras daba vueltas metida en el fuentón donde mi abuelita solía bañarme. Preparaba tortitas de barro. Hacía espirales revoleando la manguera del jardín y me imaginaba transformándome como She-Ra, en una poderosa guerrera con un caballo alado. A veces no me daba cuenta de que era invierno y mi mamá me daba un reto por empaparme.

Cuando tenía seis años, agarraba cualquier trapo blanco que tuviera a mano y me imaginaba con un hermoso vestido de novia, caminando como una princesa mientras tarareaba la marcha nupcial.

Cuando yo tenía seis años hacía todas esas cosas mientras mi prima se hacía caca encima y no entendía nada del mundo. Ahora ella va a casarse y, para vergüenza mía, me detona la más vil de las envidias.

Lloro como una nena. Ella está haciendo lo que yo sueño, y yo sólo hago cagadas.

Si el mundo fuese claro, el arte no existiría (Albert Camus) enero 13, 2011

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Me vacié. Siento un poco que volqué tanto acá, que ya no queda mucho de donde sacar más. Me leí. Me conocí. Me desconocí. Me horroricé.

Ahí está mi blog y soy yo con las tripas colgando. Acá estuve y me abrí al medio como una res.

Se me salen los banquetes de mi prima a medio digerir, los Juanes que me hicieron sufrir, las lágrimas de despecho, los quilombos laborales, las desilusiones que me rodean y los excesos que cometo.

Se me escapan los meses sin entender el puto secreto de la gente que aprende a ser feliz.

Quise ser arte, pero soy una vaca desangrándose en la sala de un museo.

Un happening patético que se replica por todas partes. Un espectáculo macabro en medio del calor pegoteoso y las moscas revoloteando.

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El lunes empiezo terapia.

Quizás las respuestas que tanto busco en otros, estén en mis propias tripas.