jump to navigation

Tres tips para una perfecta cita fallida septiembre 28, 2014

Posted by Malena Ferrini in Consejos para hombres, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Teorías refutables.
Tags: ,
add a comment

No importa si no hay atracción física, si la charla es medio pelmazo o si alguno de los dos es un awkward incurable. Hay tres cosas que se pueden hacer para garantizar que al menos esa única cita (fallida) sea perfecta.

1. Hacer planes breves. Un café, un helado o una cerveza pueden resolverse en 15 minutos o 4 horas. Ideal para adecuar la duración del encuentro al nivel de amenidad de la compañía.

2. Estar presentes. Ahí y en ese momento. Ni antes, ni después. Apagar el celular. Hablar mirando a los ojos. Darle toda la atención al ser de carne y hueso que se tiene enfrente. Dialogar, intercambiar. Tal vez no haya tantas cosas en común como uno quisiera, pero coincidir en el espacio-tiempo es suficiente para encontrar un chiste o comentario frívolo para hacer.

3. Atravesar el silencio con dignidad. Mirar alrededor, sonreír un poco, tomar un sorbo de cerveza. Estar en calma mientras cruzamos el “no lugar” de desencuentro. Inexorablemente, algunos segundos después uno de los dos encuentra algo para decir.

En definitiva, sin importar cómo salgan las cosas, hemos tenido el privilegio de que otro ser humano nos dé parte de su tiempo y atención. Hemos conocido una persona, y a través de la experiencia, hemos aprendido un poco más sobre nosotros mismos.

Ya con eso solo, valió la pena el encuentro.

Anuncios

No vas a conocer al amor de tu vida en el boliche enero 24, 2011

Posted by Malena Ferrini in Dialecto Femenino, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Semiótica Viril.
Tags: , ,
5 comments

Dos semanas después de conocerlo, le mandé un sms.

“Hola Juan. Soy la chica del vestido magenta.”

Por primera vez en muchos meses, la respuesta masculina llegó instantáneamente.

“hola melena q lindo q apareciste”

Desconsiderado, no usó mayúsculas, escribió mal mi nombre, usó abreviaturas y se comió todos los signos de puntuación. Eso es apuro o desconsideración. No hay otra.

Al menos tuvo el buen tino de no pifiar la ortografía.

Pero tampoco dijo nada.

Bah, nada de nada, no. Le ha gustado que aparezca finalmente. Se ha acordado mi nombre. Sabe cuál es el color magenta.

¿¡Sabe cuál es el color magenta?!

Si no es diseñador, es gay.

Los hombres bien machos son como los monitores viejos: tienen una paleta cromática muy acotada.

Ja, vengo de fijarme en fu**ing wikipedia: los monitores CGA de los años 80 ya tenían 15 colores*. Entre ellos dos magentas diferentes.

O sea, quizás no sea gay después de todo.

Sin embargo no me invitó a salir…

Añoro aquellas doradas épocas en las que los hombres simplemente llamaban. No quisiera resignarme al text-flirting.

*Sí. Soy una nerd irremediable.

Me gusta ser mujer (Nacha Guevara) noviembre 14, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Dialecto Femenino.
Tags:
10 comments

¿Qué pensaba Nacha cuando lo dijo?

Ellos no se preocupan por la edad, de hecho a muchos las canas les sientan maravillosamente. Pueden tener hijos a los 20, los 40 o los 60 sin que nadie los señale como añosos.

No tienen problemas con la celulitis, porque simplemente la estadística decidió depositarla en nosotras las mujeres.

No importa si se les arrugan un poquito los ojos, si son narigones, orejudos o tienen los dientes separados. Esas son cosas que en el peor de los casos los harán más interesantes.

Nadie los trata de mugrientos por tener pelitos en las piernas.

Consiguen las mejores marcas de ropa interior a precios irrisorios (incluso pueden darse el lujo de no ponerse ropa interior, total no se les nota nada).

Comen cualquier barbaridad, toman litros y litros de alcohol, y no engordan.

En promedio ganan un 17% más que nosotras.

No tienen que ponerse esos cruentísimos insalubres zapatos que la moda sugiere a las mujeres.

Pueden ir por la vida despreocupados de su reputación. Un hombre que sale con varias chicas a la vez es un dandy, una mujer que hace lo mismo… díganme ustedes.

No te pongas emocional en una discusión de pareja octubre 24, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Consejos para hombres, Dialecto Femenino.
Tags:
1 comment so far

Pocas veces es bueno ponerse demasiado emocional en medio de una discusión con tu hombre. Corrés el riesgo de que te pregunte.

-¿Qué te pasa, te vino?

Pregunta de mierda, si las hay. Todos los racionalísimos argumentos que hilvanaste, las lógicas explicaciones que diste, y todos los esfuerzos que pusiste  para resolver la situación lo antes posible han de ser echados por tierra al contestarle con llorosos ojos.

-¡Sí, pero eso no tiene nada que ver con esto!

Nada más decepcionante.  Tu hombre habrá logrado infiltrar entre tus lágrimas, tu angustia o tus reproches una pregunta soez como esa. Una llave maestra que acaba el problema tapando el vórtice hormonal con abrazos… o acrecentándolo a niveles insospechados.

-Vení, no estés triste. Yo te voy a abrazar.

Un consuelo para tontos, una curita que no resuelve nada.

-Qué me vas a abrazar, pedazo de misógino sexista insensible. Cuando me viene también puedo pensar ¿sabés?*

*Nota: Esa última frase matadora rara vez será pronunciada. Probablemente llegue en un pensamiento dos o tres días después de la pelea. Cuando los días hayan terminado y ninguno de los dos recuerde sobre qué diablos era la discusión.

______

Por las dudas, tomá nota del problema y de los argumentos. Y aprendete de memoria la frase matadora, a ver si logramos que escarmienten y dejen de preguntar pavadas de una buena vez.

Cómo saber que está sanando tu corazón roto septiembre 7, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Dialecto Femenino, Salud y prevención.
Tags: ,
12 comments

Sos capaz de escucharte un disco entero de Radiohead sin siquiera pucherear. Es más, te da un poco de risa o ternura que el pobrecito de Thom piense que es un bicho que se arrastra.

Tenés una caja llena de chocolates y convidás más de lo que comés. Adiós al bienestar químico del cacao… ahora eso viene desde adentro.

No te pintás tanto, luce más la sonrisa que el delineador. Menos ojeras, más color en los cahetes, una genuina sonrisa y un brillo especial en el pelo recién lavado.

Te dan más ganas de leer RollingStone que Cosmopolitan. Sí. Querés más rocanrol y menos consejos boludos.

Ya no te hace mella quedarte en joggineta y pantuflas un sábado a la noche. No hay pensamientos que tapar con música a los gritos. La soledad no hace ruido y hasta se disfruta secretamente.

Te regalan tu golosina favorita y resistís sin problemas el impulso de engullirte hasta el último bocado. La vida está llena de cosas buenas. Un poquito de cada una todos los días.

Lo que te acomplejaba se va desdibujando de a poco. La torpeza, la grasa subcutánea y los ataques de hipo son algo irremediablemente cotidiano, pero natural y tolerable.

Tus amigas despechadas empiezan a acudir a vos para que les des ánimos. Quién mejor que un fénix re-encendido para prender puchos depresivos y repartir las Carilinas pertinentes.

Empezás a invertir plata, tiempo y esfuerzo tu propia persona o tus proyectos personales. Pero no porque algo de todo eso afecte el mundo exterior, sino porque aprendiste a amarte a premiarte y a perdonarte. Nada más porque vos lo valés, como diría don Loreal.

Cambia para bien tu sentido del humor. No, no es que te pasen más cosas graciosas… es que vos ves todo de otra manera.

Un buen día te levantás con ganas de hacer feliz a alguien. Y lo lográs sin ningún esfuerzo.

____

Nota:

Por cada rotura cardiaca hay aprendizajes y crecimiento, hay efecto residual, cicatrices y recaídas. Pero también hay gente muy hermosa dispuesta a quedarse ahí al lado. Gente que nos va a seguir queriendo siempre.

Aunque otra vez volvamos del kiosco con la cosmo bajo el brazo.

Siempre hay alguien mirando septiembre 3, 2010

Posted by Malena Ferrini in Dialecto Femenino, Ideas sexy para conocer hombres, Moda, Secretos de conquista.
Tags:
14 comments

Después de salir algunas veces, él me confesó:

-¿Sabés qué fue lo que me gustó de vos cuando te vi llegar al bar? Que entraste con tu amiga y antes de hacer nada te apoyaste en un costado de la barra, te sacaste el zapato… un borceguí, creo… te acomodaste la media y te lo volviste a poner otra vez, así como si nada. Me encantó tu desfachatez.

Me quedé horrorizada pensando que era verdad. Venía de caminar diez cuadras y la bota me había comido la media. Los pies me estaban matando.

-Ay soy un asco. No puedo creer que alguien se fijara en eso.

-¿Viste? Hay que tener cuidado. Siempre hay alguien mirando.

No hay con qué darle. Sobre gustos no hay nada escrito.

No es exactamente cierto que el que no arriesga no gana agosto 10, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Consejos para hombres.
Tags:
6 comments

Acá les va un post de Romina. Ya que estamos, les cuento que a partir de hoy, esta prolífica comentarista y compañera de aventuras cuenta con su propia etiqueta en la sección Fuentes. Les dejo el link para que revisiten sus escritos: https://plumaycaderas.wordpress.com/tag/romina/

Cualquiera que conozca el refrán dirá que hay que corres un riesgo para sacar un rédito. Cualquiera que se dedique a los juegos de azar, el póker, digamos, puede decir que para ganar hay que apostar. Que para ganar mucho hay que apostar fuerte. Es claro que sin apostar nada no se gana. Nos damos cuenta fácil todos.

Lo que no resulta tan evidente e inmediato es que en realidad si no apostás, si no apostás nunca, terminás perdiendo. No es una cuestión de fichas o billetes. Es algo más elíptico. Te perdés la posibilidad de jugar. Te perdés la acción. Te perdés la emoción. Te perdés aprender para la próxima partida. Te perdés la adrenalina de la posibilidad de perder. Si no pagás, te quedás mirando cómo los demás sí juegan. Te volvés un mero espectador con ubicación de lujo, que contempla cómo las cartas pasan para los demás, se despliegan y recombinan en miles de opciones, para todos menos para vos.

Apostar, correr el riesgo, es lo que diferencia a un jugador de un boludo sentado a una mesa de póker.

Alcanza con abrir la boca: ideas para conversar en un bar agosto 1, 2010

Posted by Malena Ferrini in Consejos para hombres, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Semiótica Viril.
Tags: , ,
24 comments

Dedicado a los muchachos de Sonoman, Detonator Ferraro y a M. Rodrigo, gente cuyas charlas de bar he disfrutado inmensamente.

Es sorprendente cómo se ha tergiversado el sentido de charlar con un desconocido en un bar.

La cosa es así. Vamos a los lugares estos donde encontramos multitudes de caras (caretas) haciendo honores a un script pre-redactado que obedece a mating rituals que pueden compartirse o no. Diciendo ¿Venís siempre acá? y giladas del mismo estilo.

La pregunta sería entonces. ¿Qué es lo que nos obliga a anquilosarnos en una estructura tan básica con fines tan pero tan limitantes?

Lo he visto con mis propios ojos. Llegan generalmente las mujeres por un lado y los hombres por otro. El primer trago se toma con los amigos. Es raro ese momento. Todos se miran con todos, se hacen conjeturas, se charla de bueyes perdidos. Después empieza en baile, o bien la recorrida a pie por un circuito tipo chotódromo donde el primer contacto se da porque un energúmeno decide agarrarte de prepo de la mano o ¡peor! de la cintura.

Eso es tan violento que francamente les daría una piña. ¿Tan difícil es abrir la boca y decir algo?

Anoche justamente venía del baño y no encontraba a mi amiga, estaba un poco desencajada cuando uno se me acercó y me dijo:

-No busques más, acá estoy -y me arrancó una carcajada.

Después siguió:

-Listo, seguí tu camino con la sonrisa que tenés ahora, me quedo tranquilo viendo que te sentís mejor.

Yo me fui con mi sonrisa y él volvió en paz a la charla que tenía con los amigos.

¿Por qué hacemos conjeturas al mejor estilo Mandrake cuando tenemos a la persona al alcance y podemos preguntar las cosas directamente? ¿Por qué ese afán de acaparar a  alguien para obtener algo? ¿Por qué tenemos charlas levantontas cuando podríamos estar intercambiando ideas interesantes, matándonos de risa, aprendiendo, conociendo gente, haciendo que alguien se sienta mejor?

Y para terminar, mi vieja y consabida pregunta ¿Por qué está sobreentendido que es el hombre es quien empieza la charla?

Les dejo este consejo que encontré, y me pareció simplemente brillante.

Ah, no pude resistir esta publicidad…

Una persona que dice un piropo es alguien capaz de desafiar al destino y a las probabilidades matemáticas julio 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Cómo perder a un hombre, Consejos para hombres, Semiótica Viril, Uncategorized.
Tags:
7 comments

Eso dijo el fantasma y me arrancó un ataque de risa:

He aquí algunas de las más bizarras morondangas piropeadoras que oí en distintos bares, provenientes de labios etílicos.

  • Vos estás loquísima.
  • Toda grandota sos.
  • Parecés europea.
  • Tu espalda es espectacular, casi de travesti.
  • Tenés los cachetes más rojos y enormes que haya visto.
  • Flor de cadera ¿eh?
  • Son lindos tus ojos pero no sé a dónde estás mirando.
  • Yo creo que vos te afeás.
  • En proporción con tu cuerpo tenés las piernas muy largas.
  • Parecés una mesita.
  • Qué linda remera, seguro te la cosiste vos.
  • Sacáte los lentes así te parecés un poco a Cameron Díaz.
  • Qué panza bárbara.
  • Sos una mina rara.
  • Esos ojos taladran.
  • Ahora que tenés ese pelito así, estás media lindita.

Y ustedes ¿Qué piropos contraproducentes han escuchado?

Muchas veces creemos que le estamos enviando señales a la persona que nos gusta, pero en verdad son actitudes normales a las cuales nosotros le pusimos un significado rebuscado junio 24, 2010

Posted by Malena Ferrini in Consejos para hombres, Dialecto Femenino, Secretos de conquista.
Tags: ,
24 comments

"Sos tan macho que me intimida."

Encontré el título de este post mientras leía el blog de Luis.

Me causó gracia cuando hice memoria para escribir mi propio repertorio de señales de “me gustás” y encontré que son casi todas ineficaces, insuficientes y polisémicas.

Sonrisa acompañada de una vuelta a la tuerca del arito
También puede significar nervios, sensación de sapo de otro pozo, oreja infectada por usar aros que no son de acero quirúrgico u oro, expectativas altas, aburrimiento, euforia enmascarada.

Mirada a los ojos con parpadeo lento
Esta pierde validez si llevo muchas horas en la compu, también podría significar que tengo sueño, la historia es interesante, trato de no bostezar, acabo de ponerme delineador líquido, o bien te ha salido un grano o algo que me está llamando la atención en tu cara.

Brazos cruzados
Me intimidás, te odio, oculto algo, me siento culpable, este micro salta mucho y  se me desprendió el corpiño, no tengo bolsillos, modo normal de operación.

Ahuecamiento de pelo con cachetes colorados
Suelo hacer este gesto si tengo calor (cosa que no me pasa casi nunca porque soy friolenta como nadie), acabo de decir una barrabasada y me escucharon, alguien me acaba de felicitar, me dijeron un piropo, estoy por enfrentarme a una situación de la que no estoy segura de salir bien parada, siento vergüenza o me estoy enojando mucho.

Automasaje sutil en el cuello
La contractura de trabajar sentada me está matando, me pica el pulóver, me ahoga la polera, tengo frío en el cuello.

Me saco los anteojos
Me ha dado sueño, me estoy enojando muchísimo, estás hablando macanas, hoy me pinté y quiero que luzca, te voy a desaprobar el examen, te escucho con atención, me fui volando de esta charla y no te estoy escuchando nada.

Cuerpo apuntando hacia alguien
Me interesa lo que decís, me caes bien, quiero entender lo que estás explicando, trato de dar una buena impresión, el que está  para el otro lado es un zoquete así que le doy un poco la espalda, estoy cómoda en esta posición.

Roces diversos
Los roces casuales normales, o gracias, de nada, disculpame, qué gracioso, prestame atención, te aprecio, te extrañé, hola, chau y nos vemos.

Saludo con semi-abrazo
Saludo así a casi toda la gente que conozco.

Abrazo de pestaña
Única señal inequívoca. Semi-abrazo sin anteojos con parpadeo sincronizado para que las pestañas rocen la mejilla del objetivo elegido.

Eso quiere decir me gustás.

¿Ven? Soy un libro abierto.

Más data sobre lenguaje corporal de seducción acá, para data general este otro que me ha parecido genial.