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20 razones para querer levantarse un guía de montaña (o algún deporte aventura similar) octubre 4, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ideas sexy para conocer hombres, Ocio y viajes, Secretos de conquista, Taxonomías masculinas.
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Con ustedes, Romina.

1. Están en buen estado físico.
Esta es la razón obvia: son deportistas, es evidente que el 95% va a tener buen lomo (y el otro 5% son los que manejan la combi). Por lo menos, van a ser fibrositos.

2. Saben arreglárselas con poco.
No vamos a decir que no te van a apreciar una buena cena de alta cocina a la luz de las velas, pero vamos, el flaco está acostumbrado a dormir a la intemperie y comer lo que se pudo chamuscar en un fogoncito (y por gusto). Como mínimo tiene que se adpatable. En la mala va a poder compartirte hasta un paty hecho con un encendedor.

3. Tienen tonada.
Cuando te encontrás con un guía, estás de turista. Si estás de turista, es porque sos de otro lado. Y a mí el cantito me puede.

4. Son más bien chetos, pero bien.
Convengamos que el pibe un poco de torta tiene que tener, o por lo menos un buen sponsor. Entre ropa, calzado, bolsa de dormir, carpa, mochila y cualquier equipo extra que requiera su deporte, alguien tuvo que invertir un dinero. Pero es un tipo de cheto que no es coquetito tipo metrosexual, ni ostentoso (difícil ostentarle a cualquiera un mosquetón), ni le tiene miedo a ensuciarse o pisar bosta. No se gasta todo en un BlackBerry para llamar a su mamá ni en una 4×4 para andar por la ciudad; gasta en lo que precisa.

5. Son ecologistas.
No es que a mí me preocupe la caza indiscriminada de ballenas, los pingüinos empetrolados, la selva de yungas en peligro o el bicho bolita que se está por extinguir. Pero seguro que la charla sobre la protección de la tierra y el medio ambiente va a ser más interesante que el “¿A qué te dedicás?” del bar promedio. Además, me encanta cuando un hombre me cuenta de algo interesante que yo desconozco, y yo de ecología no sé una chota.

6. Son amables.
Si trabajan en turismo, están acostumbrados a darte la mano para ayudarte, explicarte sin tratarte como idiota y fijarse que no te pierdas ni te caigas. Un caballero montañés.

7. No se amedrentan fácil con el aseo personal deficiente.
Si le gustaste en una excursión, es tuyo: te vio con ropa poco sentadora, despeinada, sudada, sin producción, un poco roñosa y probablemente en tu estado más torpe. No creo que se amedrente mucho si un día te ve sin depilar.

8. Aprecian un buen paisaje.
Disfrutan de un lugar sólo porque es lindo, sin necesidad de otra parafernalia. Ideal para que te lleve a tomar mate al culo del mundo a un lugar bellísimo que nadie conoce: cita mágica y gasolera, win-win. Para mí, especialmente ideal porque me gusta sacar miles de fotos (eso he notado que los desconcierta, pero no se oponen).

9. Son alternativos y tienen onda.
Esto no lo puedo explicar, pero tres cuartas partes de los guías que me he cruzado se lookean un poco: aritos, tatuajes, pelo largo o rastas, lentes de sol copados, ropa copada. Pero sin exagerarla. A qué se debe, quién sabe.

10. Son campechanos.
Sin hacerse los bananas, se conocen y saludan con la gente del campo y con todo el mundo en general. Además, se orientan en lugares que, para una porteña como yo, son sólo una bola de verde y marrón. Yo sólo me oriento en capital… igual que cualquier pelotudo con un mapa.

11. Son responsables.
Saben que las consecuencias de no hacer las cosas como corresponde pueden ser literalmente fatales. Eso no impide que se arriesguen más de la cuenta, y tampoco implica que vaya a extrapolar este conocimiento a otras áreas de su vida… pero el concepto está.

12. Siempre están bronceados.
No me digan que el bronceado no es un plus…

13. Están llenos de recursos.
Saben cómo sacar un auto empantanado, mover objetos de mucho peso, hacer nudos indestructibles, treparse a cualquier mierda y usar todos los pendorchitos de la Victorinox. Practiquísimo. A mí me cachondea.

14. Están siempre relajados.
Siempre parecen estar en comunidad con la naturaleza (es cierto que no trabajar en una oficina ayuda), lo que les da un aura de buen humor y paz interior que es super agradable.

15. Saben montones de cosas.
Recorriendo su terruño terminan aprendiendo de geografía, geología, botánica, zoología… Para alguien que sus conocimientos citadinos de fauna y flora se resumen en perro-gato-árbol-potus, es sexy.

16. Son resistentes.
Si pueden pasarse el día remando, caminando, corriendo cabalgando, nadando… imaginate toldo lo demás que podrán hacer durante horas.

17. Te cuidan.
Es altamente probable que se deba al miedo de que un turista los demande si se rompe una gamba, pero la cuestión es que siempre se fijan dónde pisás, qué estás haciendo y por donde estás yendo para que no te pase nada. Algo infrecuente en estos tiempos que corren.

18. Son machotes.
Tienden a grandes demostraciones de fortaleza del tipo cargarse cualquier cosa al hombro o empujar autos con un dedo. Es una ostentación típicamente masculina, pero mucho más hot que tener el record en el Need for Speed.

19. Suelen ser simpáticos y pacientes.
Como todos los que trabajan en atención al público, ¿no?

20. …
Qué sé yo, ¡están buenos! Son como los bomberos, su bomberidad ya les hace ganar media batalla (y ya tendré que escribir sobre las razones para levantarte un bombero…).

Así que ya saben, si tienen un guía de montaña por ahí, soltero y abandonado, mándenmelo que prometo mimárselos.

El hombre que no te conviene junio 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Consejos para hombres, Secretos de conquista, Seguridad personal, Taxonomías masculinas.
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Diez cosas que no deberíamos tolerar en un hombre.

  1. Está casado, juntado, comprometido o de novio (con otra). Un infiel.
  2. Lo pescas diciendo mentiras. Aunque no te las diga a vos (lo mas probable es que te las esté diciendo y vos no te des cuenta).
  3. Tiene algún vicio o adicción. No importa cual. Siempre acaban mal.
  4. Menosprecia tus logros, tu apariencia, tu trabajo, o tu persona. Eso es una forma de violencia.
  5. Es mujeriego. Falta poco para que llegue la que va a suplantarte.
  6. Te pide plata prestada (que no piensa devolver). Eso es ser delincuente.
  7. Anda en negocios turbios. Eso también es ser delincuente, y puede llegar a salpicar tu propia reputación o incluso tu integridad física.
  8. Trata de separarte de tus afectos. Nadie debería intentar alejarte de tu familia y tus amigos. Ellos son la gente que te ama de verdad y estarán siempre para protegerte incondicionalmente.
  9. Ha llegado a cierta edad y… no trabaja, no estudia, no es autosustentable. Cuando deje de mantenerlo su mamá te va a tocar a vos. La pereza es la madre de todas las calamidades.
  10. Te golpea. No importa cómo pida disculpas. Una vez tiene que ser la última.

Quizás te darán ganas de ser un ángel salvador que lo saque de su oscuridad. Seguramente él tratará de que no lo dejes diciendo que con tu ayuda va a cambiar. Pero mejor salí corriendo lo más rápido que puedas.

Porque no va a cambiar.

Una mujer no puede cambiar a un hombre. Él tiene que cambiarse solo si quiere… o encontrar una mujer que pueda resignarse y tolerar lo intolerable.

Orientación vocacional: Una carrera para cada gusto mayo 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Consejos para hombres, Taxonomías masculinas.
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Ya es conocida mi debilidad por los bomberos, conozcan ahora otras profesiones masculinas que también pueden ser muy sexies. Por favor tengan en cuenta que estos estereotipos no necesariamente se corresponden con la realidad.

Profesor de ciencias naturales

No cualquier profesor, ¿eh? tiene que ser del interior y vivir cerca de un lugar con mar o río. Apasionado por la ecología y la conservación de su entorno natural, propone seguido excursiones de deporte aventura o escaladas con sus estudiantes (que lo adoran). El viento le sopla en su pelo largo rubio (o rojo) tiene reflejos naturales causados por el sol o su vida al aire libre.

Su cita ideal: La cuevita de la cascada Manqui Malal.

Te regala: Una piedra (te va a decir que es una geoda difícil de encontrar).

Guardavidas

Otro más que está bronceado. Además tiene un físico importante que no escatima mostrar. Lo bueno es que no habla de cosas raras. Lo malo es que no tiene tantos temas de charla. Se siente poderoso cuando tiene el silbatito colgado.

Su cita ideal: Ir al cine un lunes. Está podrido de tanto sol y el lunes es su único día libre.

Te regala: Unas intolerables antiparras tipo suecas.

Cajero de banco

Tiene un insoportable olor a colonia y nunca aparece sin afeitarse. Sonríe con frialdad y te cobra las boletas sólo si sos un cliente del banco o una vieja. Golpea con fuerza y ceremonia el sello fechador. Sabe concentrarse en los detalles. Sabe que manda cuando está atrás del mostrador. Tiene todas las tardes libres.

Su cita ideal: Una cena en un restó lindón.

Te regala: El favor de cobrarte las boletas, aunque no tengas la cuenta en su banco.

Chef

¿Para qué quiere esos brazos tan gruesos y fibrosos? ¿Para picar cebolla? Tiene los sentidos muy despiertos, sabe elegir el vino, es minucioso y sabe reconocer el timming perfecto para cada cosa.

Su cita ideal: Hacer una comida en su casa.

Te regala: Una viandita para llevar al trabajo.

Cantautor español

Zezea y le patina la j. Nada más sexy que el acento español, los ojos entrecerrados, y los dedos fuertes arrebatando notas a una guitarra. Un hombre ajeno y fugaz. Esclavo de su guitarra y su breve estadía. Sensible y atormentado por amores que no pudieron ser. Trotamundos, no se detiene nunca. Ya estás advertida: la abrazará siempre a ella de la cintura, acariciando los trastes y cantando con melancolía.

Su cita ideal: Encontrarse justo después del conzierto (ellos no dicen recital).

Te regala: Probablemente una canción. Aunque originalmente haya sido escrita para otra.

Médico

Sabrá dónde está el olécranon. Viste de blanco. Es pulcro y ordenado. Vive atormentado por su celular que suena setecientas veces por día.

Su cita ideal: Imposible de saber. Te deja plantada porque justo entró un paciente cianótico.

Te regala: Algo ha comprado, pero no tuvo tiempo de pasar a entregártelo.

Pensándolo bien, este no es nada sexy. ¡Fuera de mi lista, maldito!

Reservorista

No tenemos idea de qué hace en su trabajo. Tampoco está muy en claro quién es o por qué vino a parar a esta lista. Pero sí que es sexy, de eso no hay dudas.

Su cita ideal: Tomar algo en un barcito en recoleta, El Álamo.

Te regala: NS/NC

Los hombres más bellos del planeta mayo 20, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ocio y viajes, Taxonomías masculinas.
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Dicen que los hombres italianos son los mas lindos del mundo.

Dicen que tienen un perfume especial a colonia y hombre que los hace únicos. Que miran con ojos pícaros, hablan con entonación y besan besos inimitables con labios apasionados.

Que tienen manos masculinas pero suaves. Que fuman con los ojos entrecerrados y en las vacaciones seducen a mujeres desprevenidas. Quizás Biondissimas, tal vez brunissimas.

Dicen que ellos hablan al oído como nadie más, que dan un circolo para contar un scherzo. Que guiñan un ojo y la luna se ruboriza.

Dicen que cuando los italianos caminan por la playa de noche, el cielo y el mar son uno. Tanto, que las mismas estrellas lamen esa arena que pisan a piedi nudi. En especial los Lombardos, si es que viven cerca del lago Como, abrigarán con abrazos inigualables y efímeros esos besos de brisa mentolada.

Qué historias raras dicen.

Se supone que después ellos volverán a Italia y ellas terminarán suspirando en sus casas, mientras repiten las lecciones de Larmoniosa lingua. Buscando los guiños entre las páginas del libro. Tratando para siempre de recobrar en alguna inflexión gramatical esas manos inquietísimas que anticipaban los abrazos en el viento, las palabras dulcísimas y los besos esos italianos imposibles de igualar.