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Si querés encontrarlo, dejá de buscarlo inmediatamente julio 31, 2011

Posted by Malena Ferrini in Cómo perder a un hombre, Ideas sexy para conocer hombres.
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Me invitó un trago y nos pusimos a charlar en la barra. A veces creo que sí hay hombres que valen la pena en los bares.  Le dije salgamos a fumar, pero los dos sabíamos que después era cuestión de tomar un taxi y todo lo demás.

Retiramos los abrigos del guardarropa y nos fuimos a la vereda con las camperas en las manos. Che no encuentro mi encendedor. Preocupada. ¿Te doy fuego? Contestó divertido. Mientras, revisaba los bolsillos mi jean desesperada. ¿No está? Usá el mío, me dijo. No, no… es que era el encendedor de mi abuelo. Voy a buscarlo adentro. Me miró con sus ojos verdísimos y se rascó su mentón afeitadísimo. Tranquila, vas a ver que lo vamos a encontrar.

En la puerta apareció un patova que antes no estaba. No podés pasar. Tenés que pagar entrada… No, ¡pero si yo estaba acá! decía mientras sacaba la billetera del bolsillo. Cincuenta pesos. Clin caja.

Punchi, luces estroboscópicas y un mundo de gente. Se me habrá caído cuando me senté en la banqueta… A ver, dijo agachándose. No veo nada. Quedó en cuatro patas mientras me mandaba a pedirle una linterna al cajero. ¿Ves algo? Es plateadito con un labrado… Nada. ¡Huy, no! ¡Pero tiene que estar, no puede ser! ¿Se habrá caído para el otro lado? ¿Vos no te fijarías? Gateando con la linterna en la boca cruzó la puertita de la barra. ¿No está? No. Bueno le pedimos al barman que si lo encuentra me lo guarde. Snif. Dale, ahí le pido.

Salimos del bar y yo lloraba. Él miraba con la boca chueca. Al final no nos tomamos la consumición. Ay es verdad, pero si queremos volver a entrar te van a volver a cobrar la entrada. Me puse mi abrigo y me prendí el cierre. Hacía un frío de morirse así que metí las manos en los bolsillos de  la campera para calentarme un poco.

¡Aca está! ¡Lo tenía en el bolsillo! Qué locos los encendedores fugitivos, ¿no? Igual gracias por ayudarme a buscar.

Menos mal que apareció, nos vemos, te llamo.

Vovió a pagar la entrada y se metió de nuevo al bar.

Ni siquiera me había pedido el teléfono.

No te pongas emocional en una discusión de pareja octubre 24, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Consejos para hombres, Dialecto Femenino.
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Pocas veces es bueno ponerse demasiado emocional en medio de una discusión con tu hombre. Corrés el riesgo de que te pregunte.

-¿Qué te pasa, te vino?

Pregunta de mierda, si las hay. Todos los racionalísimos argumentos que hilvanaste, las lógicas explicaciones que diste, y todos los esfuerzos que pusiste  para resolver la situación lo antes posible han de ser echados por tierra al contestarle con llorosos ojos.

-¡Sí, pero eso no tiene nada que ver con esto!

Nada más decepcionante.  Tu hombre habrá logrado infiltrar entre tus lágrimas, tu angustia o tus reproches una pregunta soez como esa. Una llave maestra que acaba el problema tapando el vórtice hormonal con abrazos… o acrecentándolo a niveles insospechados.

-Vení, no estés triste. Yo te voy a abrazar.

Un consuelo para tontos, una curita que no resuelve nada.

-Qué me vas a abrazar, pedazo de misógino sexista insensible. Cuando me viene también puedo pensar ¿sabés?*

*Nota: Esa última frase matadora rara vez será pronunciada. Probablemente llegue en un pensamiento dos o tres días después de la pelea. Cuando los días hayan terminado y ninguno de los dos recuerde sobre qué diablos era la discusión.

______

Por las dudas, tomá nota del problema y de los argumentos. Y aprendete de memoria la frase matadora, a ver si logramos que escarmienten y dejen de preguntar pavadas de una buena vez.

Si buscas algo el tiempo suficiente, pierde todo su significado (Andy Warhol) septiembre 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ama de casa, Salud y prevención.
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-No sabés qué embole, perdí las pastillas anticonceptivas. Un envase a nuevo, un bajón.

-Bueno, te comprás otro y listo.

-Sí ya sé, pero yo estaba emperrada con encontrarlo antes de terminar las pastillas placebo.

-¿Y lo encontraste?

-No, algo peor que eso.

-No te entiendo.

-Que al principio pensé que estaban con las cosas de belleza, pero no estaban ahí. Igual mientras buscaba tiré todo lo que estaba rancio, encontré un jabón exfoliante carísimo y volví a ponerme mi perfume de cuando era adolescente.

-¡Bien ahí!

-Después busqué en mi armario. Una cosa llevó a la otra y me deshice de toda la ropa que ya no uso. Desocupé cuatro cajones.

-No será mucho…

-… y tenía tres tejidos distintos a medio hacer. Una incomprensible bolsa de trapos, siete paquetes de mentitas, cartón gris, el cargador de un celular que me robaron hace cinco años y cosas aleatorias como diskettes o los souvenires de mi fiesta de 15. Tengo una bolsa de consorcio llena de cosas que no me sirven. Y mi cuaderno de poemas de cuando iba a la secundaria. Son pésimos.

-Jajaja… yo me acuerdo de eso, nos encantaban tus poemas.

-Tengo todo lleno de tierra y cajas, un horror. Parece que estuviera de mudanza.

-¡Poné los poemas en el blog!

-Vos estás del tomate. Además cuando termine de ordenar este desastre tengo que ponerme urgente a dibujar.

-¿Qué, por lo del curso ese que estás haciendo?

-No, porque también encontré mi vieja cartuchera. Tenía dos pinceles de marta, una goma pan, una goma retráctil, dos carbonillas, la barra de grafito, un plumín, cuatro lápices (6B, 5B, 4B y policromo blanco), dos tiralíneas de tamaños diferentes y otra goma Stadler, pero sin estrenar… Si eso no es una señal, no sé que es.

-No sé de qué me estas hablando, pero si vos decís que todo eso sirve…

-Sirve, y es más caro que cinco paquetes de pastillas. Algún día voy a subir un dibujo al blog.

-Subite un poema de los viejos. Te juro que te dejo un comment.

-Todo sea por un comment… ahí lo subo.

_______

Abril, 1999

Miéntanme una historia de sirenas
duérmanme una noche estrellada
drénenme un río de sangre

hiéranme

lacérenme el pecho
húndanse en mi carne de yodo y barro

mutílenme
golpéenme

llénenme de moras y asfalto
vacíenme de fuego y cobalto

estremézcanme
divídanme

muérdanme el cuerpo sin piedad
atraviésenme el alma sin maldad

rasgúñenme, invádanme, ocúpenme.

Lastímenme, mátenme.

Llórenme.

_____

Tenía 17 años. Ya ni sé qué sentido tiene este poema. A decir verdad ni siquiera me acuerdo el sentido de este post.

Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos septiembre 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Secretos de conquista.
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Lo primero que hizo mi amiga fue cambiar el estado en Facebook a “en una relación con”. Después apareció en el bar a darme recomendaciones con el diario del lunes.

-No tenés que hacer nada. Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos.

-Ajá. Y qué hago mientras tanto… ¿Aburrirme como una ostra? ¿Salir con las amigas para estar más o menos en el radar? ¿Tener citas con muchos tipos hasta que aparezca el indicado?

-Pero no, nena. Vos tenés que actuar con naturalidad. Ser vos misma. Cuando venga, vendrá.

Me pregunto si usaré alguna vez el lenguaje tautológico de las minas que están en pareja. El chongo en cuestión le ha dado a comer una banana del árbol de la sabiduría. Empieza a hablar como el maestro Yoda y me dan ganas de molerla a palos.

-No te entiendo. Me siento para el orto y vos venís con tus consejos de superada. Imaginate qué me hubieras dicho hace unos meses cuando coleccionabas salidas con giles sacados de Gutiérrez.

-Es que te digo las cosas que me hubiera gustado saber cuando la pasaba mal estando sola.

-Sí nena. Esas mismas cosas de las que te vas a olvidar en el minuto en que dejés de salir con ese tipo.

Voy por mi segundo margarita. Las calorías del alcohol, los nachos fritos fritos fritos en la mesa. Mi tristeza ácida de sábado a la noche, y una larga, larguísima abstinencia de abrazos. La soledad duele como la mierda. Paso de ser un objeto, un juguete a ser un cachivache invisible. Ahí escarnecida en un bolichón, poniendo cara de Guasón, buscando fuerzas en la boca del estómago para reír y que sea creíble. Mirando el teléfono que no suena, mirada por un baboso insoportable o un inerte de morondanga.

Después una se olvida de lo mal que la pasa, pero yo decido que quiero acordarme de lo que hoy estoy sintiendo. Mi amiga retruca:

-Mala onda. Vos no sabés estar sola.

Me clava esa frase como una estaca de hielo. Soy una tarada que sufre por no tener un tipo al lado. Sí, y qué. Salgo con boludo tras boludo. En los últimos meses me he comido más mojones de los que puedo digerir. Al fin y al cabo, de eso se trata la soltería ¿no?

-Bueno. Sabés qué. Me alegro por vos, amiga. Ojalá este hombre que encontraste te haga muy feliz por muchos muchos años más.

-Así será.

Qué engreída. Algo verde y soez me carcome desde adentro. Secretamente odio su seguridad y su arrogancia, pero sobre todo su mala memoria y su falta de realismo.

________

Encontré esta canción que le da la razón.

El amor verdadero te encontrará al final
Averiguarás quien es tu amigo
No estes triste, se que estarás
Pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

Esta es una promesa con una trampa
sólo si miras te va a encontrar
porque el amor verdadero también está buscando
pero ¿cómo te va a reconocer
a no ser que salgas a la luz?
pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

________

Las canciones traducidas son una reverenda porquería.

Consejos prácticos para chicas con iniciativa septiembre 9, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista.
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¿Ya le echaste el lente hace un buen rato? ¿Lo miras lanzando rayos mentales para convencerlo de que te invite a salir? Si estás en esa situación y sos demasiado hormigas en el orto como para esperar sentada que el individuo en cuestión tome la iniciativa… te propongo una guía de acción para nada infalible.

1. Obtené su atención

La idea es hacer un comentario al aire o a tu amiga, pero intencionalmente dejar que él escuche. Lo importante de este comentario es que tiene hacer que muera de intriga o sienta la obligación moral de responder.

Ejemplos:

-Che, Ro, ¿No te parece que es pésimo hacerles esto a las chicas justo en el día del amigo?

-Qué lindo que se viene el veranito, no puedo esperar para lucir mis tatuajes.

2. El ablande de salida

Tenés que hablarle de otras cosas como para que entre un poco en confianza. Cosas que lo hagan sentir importante, varonil, conocedor, o todas las anteriores a la vez. Ponele que sea medio gauchesco, le mandás un:

-Me han regalado un mate y no sé cómo curarlo.

3. Propiciá la invitación

Los tipos tienen miedo, pobres… muchas chicas dicen que no todo el tiempo. Ayudale a tomar coraje. Si agarra viaje, él ha tomado la iniciativa (o eso cree), si no agarra, vos tampoco la tomaste, je.

-Mis amigas son re ñoñas, nunca verían Transformers conmigo.

-Sabés, este jueves expongo mis fotos en la sala de arte Pirulo.

4. Agarrá lo que venga

Una vez que le declinás una invitacion se va haciendo más y más dificil que vengan otras. La idea no es que te comas un mojón haciendo algo que no te pinta en un día que no te conviene, sino que le digás que sí, y después acomodes mejor los detalles de la salida.

-Me encantaría, pero mejor si es el sábado porque el viernes curso.

-Sería genial ir al teatro, pero me pinta más ver Mengano que Fulano.

5. Dejalo pensando en vos hasta la próxima

Este es el más complicado de lograr en la medida justa. Depende de la situación, de la personalidad de los involucrados y del tipo de relacion en la que se proyecta cada quien. La idea es largar un comentario inocuo que a sus oidos haya sonado como una mini provocación.

-Desde que hago pilates soy mucho más flexible.

-Me encanta este perfume, me lo pongo siempre en todo el cuerpo.

6. Sé vos misma

Trilladísimo pero cierto. No digas cosas que normalmente no dirías. No aceptes todo como una boluda. No te amoldes a cosas que no van con tu estilo personal. Cada mujer es única y cada hombre es único. No sigas ejemplos de recetas pelotudas como esta. Seguí tu intuición y hacé caso a lo que te sale en el momento. Si te nace ortivarte de la peor manera porque te dejó plantada, pues lo hacés, porque esto no se trata de ser complacientes, no se trata de estrategias para ganar… sino de maneras de propiciar encuentros y buenos momentos.

7. No lo tomes demasiado a pecho

Por ahí te sale el tiro por la culata. El tipo se va corriendo de buenas a primeras y no entendés cómo ni por qué. No pienses que fallaste, es mejor entender que simplemente no se dio. Es así, a veces hay desencuentros, no hay que forzar tanto las cosas.

Tampoco nos vamos a cortar las venas porque un susodicho cualquiera no nos dé pelota… ¿O si?

Cómo saber que está sanando tu corazón roto septiembre 7, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Dialecto Femenino, Salud y prevención.
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Sos capaz de escucharte un disco entero de Radiohead sin siquiera pucherear. Es más, te da un poco de risa o ternura que el pobrecito de Thom piense que es un bicho que se arrastra.

Tenés una caja llena de chocolates y convidás más de lo que comés. Adiós al bienestar químico del cacao… ahora eso viene desde adentro.

No te pintás tanto, luce más la sonrisa que el delineador. Menos ojeras, más color en los cahetes, una genuina sonrisa y un brillo especial en el pelo recién lavado.

Te dan más ganas de leer RollingStone que Cosmopolitan. Sí. Querés más rocanrol y menos consejos boludos.

Ya no te hace mella quedarte en joggineta y pantuflas un sábado a la noche. No hay pensamientos que tapar con música a los gritos. La soledad no hace ruido y hasta se disfruta secretamente.

Te regalan tu golosina favorita y resistís sin problemas el impulso de engullirte hasta el último bocado. La vida está llena de cosas buenas. Un poquito de cada una todos los días.

Lo que te acomplejaba se va desdibujando de a poco. La torpeza, la grasa subcutánea y los ataques de hipo son algo irremediablemente cotidiano, pero natural y tolerable.

Tus amigas despechadas empiezan a acudir a vos para que les des ánimos. Quién mejor que un fénix re-encendido para prender puchos depresivos y repartir las Carilinas pertinentes.

Empezás a invertir plata, tiempo y esfuerzo tu propia persona o tus proyectos personales. Pero no porque algo de todo eso afecte el mundo exterior, sino porque aprendiste a amarte a premiarte y a perdonarte. Nada más porque vos lo valés, como diría don Loreal.

Cambia para bien tu sentido del humor. No, no es que te pasen más cosas graciosas… es que vos ves todo de otra manera.

Un buen día te levantás con ganas de hacer feliz a alguien. Y lo lográs sin ningún esfuerzo.

____

Nota:

Por cada rotura cardiaca hay aprendizajes y crecimiento, hay efecto residual, cicatrices y recaídas. Pero también hay gente muy hermosa dispuesta a quedarse ahí al lado. Gente que nos va a seguir queriendo siempre.

Aunque otra vez volvamos del kiosco con la cosmo bajo el brazo.

Cómo presupuestar un trabajo free-lance agosto 26, 2010

Posted by Malena Ferrini in Éxito profesional, Carrera y finanzas.
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Sale un laburo de 15 proyectos iguales para negocios de distintos rubros. Me mandan uno de muestra, justo es la funeraria, pero eso no viene al caso, lo que viene al caso es que le comento en el chat a mi  gran a mi amiga personal y colega. Este es un extracto de mi charla con ella.

Malena dice:
bederi contratarme un manager

Colega dice:
¿?

Malena dice:
jajaja acabo de releer spy un verdadero desastre tipeando
deberia contratarme un manager para ahorrarme la peor parter

Colega dice:
Si bue… menos mal que sos generosa con vos misma…

Malena dice:
como?

Colega dice:
¿Cuál es la peor parte?*

Malena dice:
no se presupuestar cobrar los cheque s hacer cola en el banco hablar con los clientes
menos mal que estros no les veresu caaraa

Colega dice:
Pero podés hacer el ejercicio Malenita…**
Podés traducir el trabajo a horas culo… presupuestás tu hora culo (culo/silla, ningún otro culo/…) lo multiplicás por las horas que te llevaría -incluyendo la previa de bocetado de propuestas- le agregás un margen razonable y ya tenés el costo por unidad… si son 15 lo multiplicás por 15 y voilá!

___

*Fíjense con qué sensibilidad pone los acentos, mayúsculas y no se come ni un signo de puntuacíon… y con qué destreza mezcla culos con voilá.

**Este  fragmento se lo voy a pasar a la profesora de práctica profesional, qué mejor manera que ésta para explicar algo tan intrincado a los alumnos.

Cómo detonar en un lugar para relajarse: experiencia spa julio 29, 2010

Posted by Malena Ferrini in Consejos de belleza, Ocio y viajes.
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La que como yo nunca fue al spa no sabe muy bien qué esperar de todo eso, y tampoco acaba de entender la dimensión real de la experiencia. He aquí el day-spa que tuvimos con mi amiga en las termas.

 

Primero nos dieron batas y toallas y nos mandaron a los vestuarios a cambiarnos. Cuando ya estábamos con las tetas al aire entró un señor y lo echamos a gritos. Entonces se arrimó la encargada a decirnos que los vestuarios eran mixtos, que nos metamos en el sucucho. Cuando estuvimos listas nos mandaron al patio, y en la piletita nos cruzamos otra vez con el mismo señor. Estaba con la novia, una flaquita de pelo corto y cara de orto.

De ahí fuimos a parar a la nebulización, donde transpiramos la gota gorda y leímos unas Cosmopolitan del año del jopo. El lugar era como una gruta, y cuando me quedé sola ahí sentada, me imaginé qué podía pasarme si entraban otros pasajeros y se confundían creyendo que yo era la virgen. Gracias a dios no pasó. Pronto entró más gente.

Y después salieron. Primero salió la cara de orto porque se sentía mal y el novio se quedó ahí lo más pancho, pero no alcanzó a cerrarse la puerta que la escuchamos gritar.

-¡Qué! ¿Te vas a quedar ahí sentado?

El tipo saltó del asiento, se calzó la bata y corrió al lado de su amor con cara de susto. Mientras tanto, nos guiaban a un horno eléctrico donde casi me agarra el ataque de pánico. Pobrecitos los pollos rostizados. Salí viendo estrellitas blancas y me senté en un silloncito. Ahí me quedé dormida, creo. Porque me desperté toda blandengue cuando nos indicaron que fuéramos al hidromasaje termal y supe exactamente qué siente un huevo poché cuando lo están cocinando.

Lo que siguió fue el fango termal: nos untamos con barro podrido (menos los tatuajes, porque no habían cicatrizado bien). Nos secamos al sol cuan ánforas etruscas y luego nos dirigimos a la ducha escocesa a limpiarnos el elíxir aplicado.

La ducha escocesa es una f***ing mentira. Esa cosa te tira con agua como si fueras un manifestante enardecido y te manguereara la cana. A mí me sacó el barro, pero también parte de mi bikini blanca que nunca volvió a ser la misma. Por lo demás estábamos iguales. Si van, ahórrense el enchastre y salteen ese paso.

Nos quedamos descansando en una cascadita de piletas, jugando al Titanic con los flotadores “Come back, Jack”. Eso estuvo mas o menos lindo hasta que nos avisaron que era la hora del masaje y tuvimos que atravesar todo el hotel mojadas, en bata y ojotas hasta llegar a una puerta donde la empleada, haciendo chuchos de frío señaló un techo verde a a doscientos metros. Ahí es, vayan rápido. Corrimos en ojotas por la nieve, sin más abrigo que la bata y la bikini empapada. El vientito montañés atrapaba nuestras puteadas. Supongo durante el masaje recobramos la temperatura corporal y nos descontracturamos. Pero sólo fue relajante hasta que nos acordamos de las temperaturas bajo cero y los doscientos metros en ojotas que nos separaban del hotel.

A la vuelta, nos tocó sentarnos separadas en la traffic.

A que no adivinan quién estaba al lado mío.

Deberíamos tener en cuenta la opción de tomar la iniciativa cuando un hombre nos gusta julio 6, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Semiótica Viril, Teorías refutables.
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He aquí la descripción del fenómeno empírico aportada por la ilustre amiga Dana:

La otra noche fuimos a bailar. Nos cruzamos con un grupete de hombres y vi un pelado que me encantó. Cuando se quedó solo, me acerqué.

-Hola.
(Con cada de desconcierto) Hola.
-¿Estás bailando con alguien?
(Mirando sobre su hombro) ¿Quien yo? No.
-¿Entonces queres bailar conmigo?
-Y bueno…

Así fue cómo por primera vez saqué a un hombre a bailar y dijo sí. Al rato, cuando entramos más en confianza volví a la carga.

-¿Y cómo se sienten ustedes los hombres cuando nosotras tomamos la iniciativa?
-¿Por qué me preguntás eso?
-Es que mi amiga tiene un blog y le va a encantar saber tu respuesta.
-¿Es psicóloga? ¿Vos estabas haciendo un experimento conmigo?
-No. Ni ahí. Yo creo que lo hace porque está muy al pedo. ¿Pero decime qué sentiste cuando te saqué a bailar?
-Y… a principio me sentí un pelotudo, no sabía bien qué hacer. Después ya me cayó bien, eh.
-Buenísimo. Gracias por el aporte.
-…
-…
-Che. Me quedé pensando… Ya que estás, decile a tu amiga que ponga en el blog que debería haber más mujeres que hagan eso. No está bueno que seamos siempre nosotros los hombres los que las sacamos a bailar.

El hombre que no te conviene junio 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Consejos para hombres, Secretos de conquista, Seguridad personal, Taxonomías masculinas.
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Diez cosas que no deberíamos tolerar en un hombre.

  1. Está casado, juntado, comprometido o de novio (con otra). Un infiel.
  2. Lo pescas diciendo mentiras. Aunque no te las diga a vos (lo mas probable es que te las esté diciendo y vos no te des cuenta).
  3. Tiene algún vicio o adicción. No importa cual. Siempre acaban mal.
  4. Menosprecia tus logros, tu apariencia, tu trabajo, o tu persona. Eso es una forma de violencia.
  5. Es mujeriego. Falta poco para que llegue la que va a suplantarte.
  6. Te pide plata prestada (que no piensa devolver). Eso es ser delincuente.
  7. Anda en negocios turbios. Eso también es ser delincuente, y puede llegar a salpicar tu propia reputación o incluso tu integridad física.
  8. Trata de separarte de tus afectos. Nadie debería intentar alejarte de tu familia y tus amigos. Ellos son la gente que te ama de verdad y estarán siempre para protegerte incondicionalmente.
  9. Ha llegado a cierta edad y… no trabaja, no estudia, no es autosustentable. Cuando deje de mantenerlo su mamá te va a tocar a vos. La pereza es la madre de todas las calamidades.
  10. Te golpea. No importa cómo pida disculpas. Una vez tiene que ser la última.

Quizás te darán ganas de ser un ángel salvador que lo saque de su oscuridad. Seguramente él tratará de que no lo dejes diciendo que con tu ayuda va a cambiar. Pero mejor salí corriendo lo más rápido que puedas.

Porque no va a cambiar.

Una mujer no puede cambiar a un hombre. Él tiene que cambiarse solo si quiere… o encontrar una mujer que pueda resignarse y tolerar lo intolerable.