jump to navigation

No vas a conocer al amor de tu vida en el boliche enero 24, 2011

Posted by Malena Ferrini in Dialecto Femenino, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Semiótica Viril.
Tags: , ,
5 comments

Dos semanas después de conocerlo, le mandé un sms.

“Hola Juan. Soy la chica del vestido magenta.”

Por primera vez en muchos meses, la respuesta masculina llegó instantáneamente.

“hola melena q lindo q apareciste”

Desconsiderado, no usó mayúsculas, escribió mal mi nombre, usó abreviaturas y se comió todos los signos de puntuación. Eso es apuro o desconsideración. No hay otra.

Al menos tuvo el buen tino de no pifiar la ortografía.

Pero tampoco dijo nada.

Bah, nada de nada, no. Le ha gustado que aparezca finalmente. Se ha acordado mi nombre. Sabe cuál es el color magenta.

¿¡Sabe cuál es el color magenta?!

Si no es diseñador, es gay.

Los hombres bien machos son como los monitores viejos: tienen una paleta cromática muy acotada.

Ja, vengo de fijarme en fu**ing wikipedia: los monitores CGA de los años 80 ya tenían 15 colores*. Entre ellos dos magentas diferentes.

O sea, quizás no sea gay después de todo.

Sin embargo no me invitó a salir…

Añoro aquellas doradas épocas en las que los hombres simplemente llamaban. No quisiera resignarme al text-flirting.

*Sí. Soy una nerd irremediable.

Anuncios

La actividad física y sus objetivos agosto 15, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Dietas y actividad física, Salud y prevención.
Tags: ,
6 comments

La pucha que hace frío y yo yendo al gimnasio. Hay que tener ganas de pagar para ponerse a sudar un día como este.

-Hola, ¿Es tu primera clase?

-Sí.

-Bueno. Primero es fundamental llenar la planilla. Peso, altura, enfermedades preexistentes, medicación permanente, operaciones y objetivos.

-¿Objetivos?

-Sí, sería bueno que nos digas para qué venís al gimnasio.

Complicado… pensá fuerte Malena… Vengo porque me pongo triste y levantar estos fierros me saca la mala cara. Porque todo el día atrás del monitor me mata la espalda, me da tortícolis, ataque de ciática, síndrome del túnel carpiano, várices y celulitis. Porque mi trabajo es de cerebro, entonces un día es fácil olvidar que hay también hay un cuerpo que reclama su propia atención. Porque quiero las endorfinas, pero sin las complicaciones que traen las otra maneras de obtenerlas.

Mi madre me dijo hacé algo que te estás ensanchando. También me dijo medio en chiste que vaya al club de los médicos a ver si engancho uno, pero la verdad, no estoy con ganas de hacerme la femme fatal. A buscar tipos definitivamente no vengo. No estaría acá en un multiespacio de minas, ni me hubiera puesto esta joggineta desteñida. Nada más quiero correr en la cinta y no perder nunca más el micro. Quiero darle un sentido a tanta calza archivada en el placar. Quiero que me salte el corazón, y que para variar me chorree agua salada de otro lugar que no sean los ojos. Descargar toda la mala vibra acá mismo. Acá y ahora.

Además desde que me rompí patinando no hice más nada. Cero actividad física. Eso sin contar que camino como treinta cuadras al día y a veces hasta las corro, pero no viene al caso ahora. A ver si puedo copiar algo decente del folleto…

-¿Y esto? ¿Plataformas vibratorias?

-Es para que adelgaces y llegues espléndida al verano.

Pero si estoy fantástica. Y si adelgazo me quedo sin tetas, así que definitivamente NO.

-A adelgazar definitivamente no vengo.-Le dije muy seria.

Escribí en el formulario “Mejorar la postura” y le pedí que empecemos de una buena vez.

Ya tuve mi primera clase y salí simplemente extasiada. Ahora quiero más.

La inventora de la pólvora murió quemada julio 13, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Secretos de conquista.
Tags:
2 comments

Entonces tuve la genial idea de hacerme un blog. De escribir como tanto me gusta. De hacerlo público en el facebook y ganarme unos cuantos lectores. Unos locos delirios de hacerme famosa o compartir tanta sabiduría (o estupidez) acumulada con tantas mujeres y hombres que intentan entenderse desde siempre sin éxito.

Lo peligroso es que después recibo más y más invitaciones de amistad en el face, o se corre la voz y me visitan otros y corro el riesgo de quedar como una lunática ante una gente que no estoy segura entienda la verdadera dimensión de la situación; me expongo a que se confundan y se asusten como esa mujer que se puso a gritar cuando vio en el hotel a Anthony Hopkins y se creyó que era el Doctor Hannibal Lecter. Después de eso nadie pudo convencerla de lo contrario.

Ya me lo decía mi mamá cuando era chiquita.

No pongo el link de la noticia porque lo escuché en TV en una entrevista a Anthony Hopkins. Si alguien tiene data cierta mándeme el link y lo agrego al post. Gracias.

No hables con extraños junio 3, 2010

Posted by Malena Ferrini in Historias con micros, Ideas sexy para conocer hombres, Secretos de conquista, Seguridad personal.
Tags:
20 comments

Para Caro, que odia viajar en colectivo y también para Pily, que ya conoce la historia.

Fines de mayo de 2008 – 13.15 hs . Plena Ciudad . Hora Pico. Viajando en un micro de la línea 8

Cuando volvía del trabajo vi una cara familiar en el micro. El dueño de la cara familiar me saludó con una sonrisa y yo se la devolví por cortesía.

Mucho rato después, casualmente, se desocupó el asiento al lado de este ejemplar, así que me senté mientras le decía.

-Hola ¿Te conozco?

A lo que respondió notablemente emocionado:

-¡Me conocés porque me has visto en el micro, al fin te puedo hablar!

Su respuesta me resulto divertida, se me escapó otra sonrisa.

-Hace como un año que quiero hablarte, te he visto subir al micro pero hacía mucho que no aparecías

Su respuesta me dio mucha aprensión. Busqué en la cartera mi aerosol de pimienta.

-Lo que pasa es que siempre te veo sonreir y pensé que eras turista, viste que los turistas siempre sonríen ¿No?

-…

-Pero después te vi otras veces y supe que eras del barrio.

En ese momento le saqué la traba al aerosol de pimienta, que ahora sostenía desesperadamente en mi bolsillo. ¡¿Un psicópata que sabía donde vivo… que estuvo espiándome por un año!!? Un torrente desenfrenado de ideas me inundó la mente.

Me dijo que yo había sido una inspiración para él…

Como me hizo gracia el comentario, se me escapó otra sonrisa. (Además por miedo a que me quiera secuestrar quebrarme las piernas y torturarme si no festejaba sus confesiones)

Que me habia escrito una canción con ese nombre: Inspiración

-¿Una canción? ¡¡¡jajajaja!!!

Había escuchado a verseros pero nunca algo así de delirante. Pensándolo bien, era un muchachito de unos 19 años, más bajito que yo, tal vez era un loquito bueno.

-Sí, yo toco el piano y escribo canciones… Entre otras cosas, porque estudio para profesor de educación física, y también estoy en la carrera de conservación de la naturaleza.

Parecía una charla pintada por Dalí: Esa canción era de hecho un tango.

Empecé a mirarlo con otros ojos, soy más alta que él y tengo un aerosol de pimienta. Este se hace el loco y yo lo emboco por pelotudo.

-Lo escribí la primera vez que te vi, es así:

La fatalidad fue inexorable: Se puso a cantarme el bendito tango ahí mismo, en el micro.

Yo estaba de todos los colores del arcoiris, una mezcla extraña de terror, ternura, indiferencia, vergüenza, incredulidad, ganas de llorar y una risa incontenible. Los otros pasajeros miraban de reojo con cara de desconcierto o gracia.

¡¡Como se va a poner a cantarme un tango en el micro!! Decía algo así.

Dientes de marfil, sonreias y te movías de 104 maneras diferentes.

En eso, hizo una pausa, y a mí me sonó el celular. ¡¡Cómo no contarle a mi amiga Kanky que en ese instante me estaban cantando un tango en el micro!!! Pero no pude, porque ella estaba muy apurada.

El extraño compadrito me hizo una seña apenas corté.

-Esperate que falta otra parte.

Reanudó su cantar porque era muy largo el tango.

Creo que nunca tuve tanta vergüenza, terror, y risa a la vez. Pero tuve que contenerme por si era psicópata. Menos mal que tenía linda voz y era afinado.

Cuando al fin se detuvo, dijo algo que me asustó mucho pero mucho más.

-Antes andaba con la letra de tu canción por todas partes para dártela el dia que te encontrara. Pero ahora no la tengo, te doy mi número de teléfono así me llamas y nos juntamos para que te de tu canción.

-…

-Bueno chau, ha sido un gran gusto. Andá que te bajas en la que viene.

Basta, che, sigo con risa, vergüenza y miedo… pero que genial historia para bloggearla ¿no?

Créditos: Imagen tomada de http://www.zonalibre.org/…/archives/074622.html

Cómo preparar unos bifes a la criolla mayo 25, 2010

Posted by Malena Ferrini in Ama de casa, Arte culinario.
Tags:
11 comments

En el día de la Patria, una típica receta argentina, barata y poco trabajosa para cocineras inexpertas que tienen ganas de lucirse con un plato regional en el bicentenario. ¡No la confronte con alguien que sabe! Garantida, rápida, rica y a prueba de fallas*.

Ponga en la olla ESSEN un chorrito de aceite de oliva, un colchón de cebolla cortada chiquita. Sobre las cebollas extienda un bife por cada comensal. Sobre los bifes, una papa por persona, cortada en rodajas.

(Se puede poner también pimiento, tomate, honguitos, camote, mandioca, arvejas, dependiendo lo que haya disponible y lo que a usted le den ganas.)

Ajo, sal, pimienta, orégano, ají. Si quiere, saborizadores.

Agregue agua hasta que el nivel llegue a la mitad del nivel de los ingredientes. Tape la olla. Póngala a fuego acorde a su apuro y cuando hierva, lo baja al mínimo.

Vaya a hacer sus cosas, pero no se olvide de chequear cada tanto. Agregue agua si se le consume todo el líquido antes de haberse cocinado los ingredientes. Cuando las papas estén blandas y la carne no esté roja, ya está listo.

Si ha comprado bifes muy duros (así sale más barato), agréguele un poco de agua y cocínelo un ratito más, créase o no, se tiernizan.

Si lo puedo hacer yo, a cualquiera le sale. No pongo la foto porque hoy se me desintegraron las papas.

(Si se le desintegran las papas, haga un puré gurmet)

Esta receta me la enseñó mi mamá, la cocinera más heterodoxa, versátil y veloz que conozco.

*La receta presente no ha sido sometida al escrutinio masculino, no garantizamos que sea capaz de conquistar un corazón. Por las dudas hágala igual con mucho amor.

El algoritmo de la felicidad abril 18, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
Tags:
12 comments

Para Pepita.

Quién te va a decir que no. A cada una de nosotras, nuestros padres nos han taladrado la mente con algún tipo de receta de la felicidad. Qué le vas a hacer, quieren que seamos felices.

En mi caso, hubo un algoritmo planteado con sorprendente claridad más o menos desde la época en que me hice señorita. A saber:

  1. Terminás la secundaria
  2. Vas a la Universidad
  3. Trabajás de algo
  4. Te recibís
  5. Conseguís un trabajo estable
  6. Te casás
  7. Tenés un hijo (o varios)
  8. Te quedás con tu marido para toda la vida

Estos pasos plantean una estructura finita de posibilidades de llevar adelante los sueños de una (suponiendo que las aspiraciones fueran esas). La perfección de este algoritmo, reside en que al aplicarla a todos los integrantes de la familia, la estructura general del árbol genealógico toma una morfología fractal de gran belleza en su graficación.

El problema del esquema surge cuando la persona en cuestión varía el orden de los pasos (ya sea con o sin intención), saltea uno o más de ellos, o directamente decide que la nunca bien ponderada felicidad no responde a este paradigma.

Ahí te la debo.

O se arma un cataclismo familiar… o el modelo empieza a tambalear y flexibilizarse lentamente. Aunque nunca a tiempo para ahorrar el malestar de encontrarse un día poniendo la felicidad personal al servicio de la estructura en lugar de que sea al revés, como dice la idea del imaginario familiar.

El otro día tuve una reunión con los ex compañeros de la primaria. Había pasado 15 años sin ver a algunos de ellos y me encontré con tantas historias de vida tan ricas y llenas de giros que no pude evitar la reflexión. Cada uno ha seguido su propio camino, construyendo la vida día a día. Soportando los oportunos cachetazos o las inesperadas caricias del destino. Esas maneras distintas de concebir el camino de la vida, no son desprolijidades, son la vida misma que sigue su curso y no exime a nadie de las sorpresas (las gloriosas y las dolorosas).

Este modelo tan algorítmico que me planteaban mis padres ha funcionado para ellos, pero no tiene que ser el mío. Quizás puedo sonreír pensando que cuando tenía los años a los que mi mamá me tuvo, ella era toda una señora de su casa… y yo me iba un mes sola de mochilera a Europa. Sí. Eso, o lo otro.

Me lo aconsejó mi mamá.

Sé vos misma febrero 9, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Secretos de conquista.
Tags: ,
6 comments

A veces me sorprendo haciendo fuerza para no llorar aunque esté sola. A veces me miro en el espejo para volver a conocerme y encontrar otra vez la verdadera expresión de mi cara atrás de esta armadura que intenta protegerme de no sé qué. ¿De la vida? ¿Del recuerdo de un tipo que me hizo sufrir?

Los pantalones están un poco más holgados. La piel de otro color después de tanta disciplina. El pelo me brilla y el push up me favorece debajo de la remera. Todo eso que pasó es historia superada y me atraganto de mundo con la mejor sonrisa que me sale, mientras no paro de rumiar los mejores años de mi vida, hijo de puta o me quedo pensando en esa persona con la que quisiera charlar mil horas sin parar pero no puedo.

Yo no puedo.

Porque antes de mandarle un mail puedo pasar una hora buscando la respuesta más ingeniosa. Antes de responderle una pregunta simple soy capaz de agachar un poco la cabeza y hacer uno de esos silencios que tan bien me salen y se cortan con tramontina. Antes de arreglarme para verlo, decido con cuidado qué ponerme para vestirme más de mí, más de la mejor de todas las que soy y no esta que se mira en el espejo y se siente un bicho miserable con un brazo de cartón.

¿Qué problema habrá si se entera de toda esta que soy? Si le muestro que tengo un corazón roto y un pie feo. Que me dan pánico los perros y soy adicta a las aceitunas. Que a veces tengo mucho hipo y que casi siempre lloro y me río a la vez. Si sabe que soy sensible, que sueño con formar una familia, que no logro organizar mi escritorio, que cebo unos mates horribles, que me gusta tanto escribir y que tengo tantas pero tantas ganas de que me cuente su niñez.

El problema es que me vea sin mi armadura y me descubra más desnuda de lo que mi pudor puede tolerar. O más vulnerable de lo que mi corazón puede soportar.

Lo escuché en una canción, pero ya me lo había dicho mi mamá.