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Un orden nauseabundo noviembre 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Secretos de conquista, Temas familiares.
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Para mi amiga Romina, que ya trató de enseñarme a hacer lo que se me da la gana. El post que sigue salió escuchando esta canción.

Esta mañana me desperté angustiada. No sé si fue algo que soñé o algo que pensé antes de dormir: sentí que no estoy a la altura de lo que debería ser.

No sé qué responder a casi ninguna de las demandas que plantea esta sociedad, esta cultura en la que me tocó nacer y crecer. Parece que no, pero hay una exigencia tan enorme que subyace al amor, el cuidado, el quedirán. Por Dios qué va a decir la gente. Una preocupación que esclaviza, acorrala y cercena sin que siquiera intentemos pelearla un poco. Sin negociar, sin pensar, sin sentir, simplemente acatando un paradigma que nos es dado de antemano, un lugar cómodo que creemos nuestro, de tan hondo que ha penetrado.

Tenés que ser una buena mujer. Tenés que mantener una compostura. No sea que de tanto detonar te quedes sin la posibilidad de encontrar un hombre que te quiera y te respete. Porque una vez que perdiste eso que te hace lo suficientemente decente, ya no sos digna. No sos normal. Ya sos cualquiera y nadie te va a tomar en serio. No tenés eso que busca un hombre en la mujer que quiere para enamorarse, la futura madre de tus hijos.

Es cruel sentir que el amor alguien va a venir de algo que hiciste o dejaste de hacer. Es triste arreglarse una cáscara para gustarles a ellos y negar lo que hay más allá. Gustarles a quiénes. Porque son un fantasma que no es nadie y son todos, está en vos cuando me comparás y me juzgás, o en mí, cada vez que me da pudor ser yo misma y hacer lo que se me antoja. Cada vez que digo sí, pero siento no. Cada vez que me da miedo equivocarme, pero no por las consecuencias de mi error, sino por el desamor y la condena.

Hay que hacer bien las cosas o si no acabás mal. Bien es lo que yo digo, lo que dicen todos y nadie.

Pero acabar mal, a cualquiera puede pasarle, hasta al más atenido de todos. Porque nadie se salva de la incertidumbre, nadie tiene la felicidad comprada, no existen garantías en esta vida.

Quizás la única salida de todo esto sea ser fiel a mí misma. Aprender haciendo: equivocándome o acertando. Tener la tranquilidad de que soy libre y responsable de las consecuencias de mis actos.

Rebuscármelas para ser feliz por mis propios medios. Ser mi propia dueña, que no es poca cosa.

A vos, que sos todos y nadie… Sé qué estás pensando. Superalo. No soy tu propiedad.

Sin música la vida sería un error (Friedrich Nietzsche) noviembre 10, 2010

Posted by Malena Ferrini in Entretenimientos, Moda, Ocio y viajes.
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¿Estos quiénes son?

Connie estuvo insoportable toda la semana pasada. Resulta que el marido (que es marketinero, creo) movió unos contactos y se consiguió unos pases VIP para ir a ver a Vitico y su banda en la Trastienda.

La mina rompió las bolas a más no poder para que la acompañe a comprarse algo de ropa acorde a la ocasión, y con una secreta envidia decidí ir. Quién me habrá mandado: De un local a otro la inrescatable fashion victim miraba boludeces con voladitos y ojotas hasta los tobillos.

Sin embargo, el destino fue generoso con ella. En una pila enorme de remeras, una que desentonaba por ser negra le llamó la atención.

-¡¡Mirá, Malen!! -dijo estirando los brazos para mostrármela- Esta parece medio rocanrol ¿no?

-Sí, esa está buena.

¡Divain! ¡Mirá qué linda la estampa, la composición, es genial, la quiero!

-¿Sabés quienes son?

-No, jaja. Unos tipos con cara de rocanrol. ¡Listo la compro!

-¿Cómo te la vas a comprar y no sabés de qué banda es?

-Tenes razón, a ver si son unos muertos. -giró la cabeza y le preguntó a una de las empleadas del local:- Flaqui, ¿sabés quiénes son éstos?

La pobre empleada no tenía idea y yo me agarraba la cabeza, me tapaba la boca con risa y bochorno.

-Pará Connie, calmate, la remera está bien. Son AC/DC.

-No, Malen, falta el de la boina.

-Ese entró después. Cuando se murió el cantante que estaba.

-¿Sí? ¿Y a todo esto, qué canción cantan?

Tuve que tararearle hasta que se acordó.

-¡Ahhh! ¡Eso escuchamos los martes con el corrector de estilos!

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Ayer me llamó Connie desde Buenos Aires para agradecerme por la ayuda. Me contó que en la Trastienda los tipos le hacían gestos cómplices, que el marido volvió a encontrarla atractiva, que la pasó genial.

-¡¡Malen, no sabés que bueno estuvo el show!! Me divertí un montón y hasta fuimos con mi marido a saludarlos al camarín… Al principio pensé que Vitico era el de pelito largo y no, era otro. Menos mal que era simpático el otro y para que no me sienta mal me hizo un comentario sobre la remera… Yo le dije “Son AC/DC antes de la muerte de Chasky Bun“.

No me sorprendería si el marido decide no invitarla a nunca más a un recital. Especialmente si es uno de Viticus.

Saludos a Fugitivo Fry, a Romi y especialmente a Sebas el cumpleañero.

Sobre la soledad y cómo sobrellevarla octubre 26, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Consejos de belleza, Secretos de conquista.
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Este post me salió después de leer el comment de Romina.

Yo no soy nadie porque no me has visto. Existo en un choto corte de pelo, en una cinturilla, en veintinueve años de recuerdos. A veces me da pena el filtro de gustar, el cuidado de no decir ciertas cosas, de no ser torpe o cargosa para que un NN no salga corriendo y me haga el favor de conocerme. De mirarme más allá del bendito corte de pelo, más allá de mi cuerpo o qué se yo qué.

Lloro mientras me pinto con waterproof y me río bien fuerte en el ruido de la noche. Me tomo un trago y me voy a mi casa de cama vacía. A mi mañana de café apurado, de corrida de micro, apretujada no existo y me da pena atrás de los lentes de sol. Y trabajo y vuelvo y vomito negras letras aporreado en el teclado porque no estoy. Porque pienso pero no digo, hablo y escribo y no soy. No sé qué ser.

Soy nadie, ninguna.

Escucháme, es horrible. No sé qué ser para gustarte. No sé en quién convertirme para que me ames. No un bicho raro arrugado y triste. Así no me querrías, así no, sólo perfecta pelilarga flaca y exitosa.

Pero nada de eso. Apenas libre soy. Tengo una mochila ávida de mundo, unos ojos tristes, unas caderas voladoras.

Sueño despierta, me emociono al sol pensando que en un mundo insensato el aturdimiento puede abandonarme un día. El día que no soy lo que puedo darte ni lo que vos querés, sino lo que sale de mí.

El día que entiendo que así nomás vas a amarme. O por lo menos así voy a amarme yo. Con vos o sin vos.

Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos septiembre 27, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja, Autoayuda, Secretos de conquista.
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Lo primero que hizo mi amiga fue cambiar el estado en Facebook a “en una relación con”. Después apareció en el bar a darme recomendaciones con el diario del lunes.

-No tenés que hacer nada. Vos no vas a encontrar el amor, el amor te encontrará a vos.

-Ajá. Y qué hago mientras tanto… ¿Aburrirme como una ostra? ¿Salir con las amigas para estar más o menos en el radar? ¿Tener citas con muchos tipos hasta que aparezca el indicado?

-Pero no, nena. Vos tenés que actuar con naturalidad. Ser vos misma. Cuando venga, vendrá.

Me pregunto si usaré alguna vez el lenguaje tautológico de las minas que están en pareja. El chongo en cuestión le ha dado a comer una banana del árbol de la sabiduría. Empieza a hablar como el maestro Yoda y me dan ganas de molerla a palos.

-No te entiendo. Me siento para el orto y vos venís con tus consejos de superada. Imaginate qué me hubieras dicho hace unos meses cuando coleccionabas salidas con giles sacados de Gutiérrez.

-Es que te digo las cosas que me hubiera gustado saber cuando la pasaba mal estando sola.

-Sí nena. Esas mismas cosas de las que te vas a olvidar en el minuto en que dejés de salir con ese tipo.

Voy por mi segundo margarita. Las calorías del alcohol, los nachos fritos fritos fritos en la mesa. Mi tristeza ácida de sábado a la noche, y una larga, larguísima abstinencia de abrazos. La soledad duele como la mierda. Paso de ser un objeto, un juguete a ser un cachivache invisible. Ahí escarnecida en un bolichón, poniendo cara de Guasón, buscando fuerzas en la boca del estómago para reír y que sea creíble. Mirando el teléfono que no suena, mirada por un baboso insoportable o un inerte de morondanga.

Después una se olvida de lo mal que la pasa, pero yo decido que quiero acordarme de lo que hoy estoy sintiendo. Mi amiga retruca:

-Mala onda. Vos no sabés estar sola.

Me clava esa frase como una estaca de hielo. Soy una tarada que sufre por no tener un tipo al lado. Sí, y qué. Salgo con boludo tras boludo. En los últimos meses me he comido más mojones de los que puedo digerir. Al fin y al cabo, de eso se trata la soltería ¿no?

-Bueno. Sabés qué. Me alegro por vos, amiga. Ojalá este hombre que encontraste te haga muy feliz por muchos muchos años más.

-Así será.

Qué engreída. Algo verde y soez me carcome desde adentro. Secretamente odio su seguridad y su arrogancia, pero sobre todo su mala memoria y su falta de realismo.

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Encontré esta canción que le da la razón.

El amor verdadero te encontrará al final
Averiguarás quien es tu amigo
No estes triste, se que estarás
Pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

Esta es una promesa con una trampa
sólo si miras te va a encontrar
porque el amor verdadero también está buscando
pero ¿cómo te va a reconocer
a no ser que salgas a la luz?
pero no te rindas hasta
que el amor verdadero te encuentre al final

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Las canciones traducidas son una reverenda porquería.

Deja que empiecen las estaciones agosto 31, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda.
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Esta canción es bastante metafórica, y  aunque en la traducción dice “estaciones”, la letra habla en realidad de la temporada de caza de elefantes. De hecho “elephant gun” es un tipo de rifle de cacería.

Este post habla de lo que sentí cuando vi el video.

Primavera se avecina.

Lo sé porque el sol me entibia cuando soy una lagartija sentada en una piedra. Porque el gimnasio se ha llenado de pelilargas preocupadas por la bikini. Aparecen de nuevo los escotecitos y las infaltables parejas chapando en cualquier cesped. De a poco un after office en la terraza es algo viable y tengo alergia o me emocioné hasta las lágrimas. De a un día por vez merman las capas de ropa, reverdecen las plazas, me despierto con pajaritos y me brilla el cielo en los párpados.

Me gusta pensar que la primavera no empieza cuando la deseamos, sino cuando es el momento justo. Que no se le puede gritar a una planta ¡Dame hojas ya mismo, florecé mierda!

O sí se puede, pero además de absurdo debe ser muy frustrante.

El consumo de lo falso agosto 24, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Oníricos, Tips de ahorro.
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Reconocí una mujer que se compró unas tetas. Un pibe que compró unos amigos. Un hombre que se compró un amor. Una rubia que comía pico dulce y se compró un sponsor. Un poeta que se compró un trago y desapareció como un ninja.

Ahora todo nos entra por los ojos, nos atrae nos aburre, nos hace felices y nos despoja. Es una vida artificial que nos ensucia de a poco, nos deja las plazas llenas de mugre, las calles llenas de besos y preservativos usados tirados por ahí.

Hay un dejo de obscenidad en abrir la billetera para comprar insatisfacciones, envases vacíos que van a parar a la basura, momentos que se acaban o no existieron y tragos que son vómito y resaca. Ropa sin ocasiones, ocasiones sin ropa. Ser, parecer, perecer y pronto.

Tenés que ser linda y te tiene que ir bien. Todas las cosas son efímeras. Todas las historias son falsas, pero la gente es un poco de verdad, las emociones también.

Tango acá el cartón de un Toblerone que no sirvió de consuelo. También un mundito feliz donde sueño que explotan globos de helio con forma de elefante, donde los que me aprecian me quieren y los que me quieren me aman. Donde no lloro tanto y no hay espacio, tiempo ni distancia. Donde somos lo que parecemos. Un lugar donde me importa un comino lo que corresponde, donde se puede sonreir y llorar al mismo tiempo. Donde te puedo decir que te quiero sin bajar la mirada.

Siento besos desde lejos, palabras discípulas que me inflan como un sapo, caricias de madres, abrazos de amigos, sonrisas de niños.

Cuesta escapar a los tirones de la obscenidad de este mundo material. A veces pienso en abrir también yo la billetera roja y comprar pasajes y viajar, para saciar este espíritu, comprar corpiños con relleno, comprar fiestas, comprar compañías, comprar chupetines, comprar lápiz de labios, comprar mojitos… comprar para embelesarme, aburrirme, ser infeliz y vaciarme.

Update: Ya arreglé el link que estaba roto. Vean el video, les juro que vale la pena.

Sin alarmas, sin sorpresas agosto 22, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Ocio y viajes.
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Tengo esa amargurilla que tanto gusta a mis lectores. Qué tanto escribir desde la euforia si lo que vende es la tragedia, la desazón y el resentimiento. Acá puedo regodearme en tantas emociones negativas y dejarme llevar por mi depre de los domingos a las veinte, cuando me doy cuenta de que el día entero sólo tuvo cinco horas vacías y ya estoy por ir a dormir de nuevo. Cuando queda ante mis ojos el vórtice entrópico que se lleva mis horas de trabajo en actividades inconducentes y no en las responsabilidades que me taladran, me presionan con sus fechas de entrega, sus grandes dificultades y sus poses de contorsión.

Eso. O que todo lo que he sentido en la semana cataliza ahora que me calmo y no hago nada por un rato. Lloro por los 33 mineros y sus familias. Por una amiga a la que no termino de entender. Porque me doy cuenta de que hace un mes que no visito a mi abuela. Por ese regalo de cumpleaños que decidí no dar y ese reproche que decido no hacer. Todo cierra los domingos a las veinte, como un balance semanal en el que no haber faltado ni una vez al gimnasio cobra la misma importancia que tomarme un mojito bien frío o cumplir como es debido con todas las obligaciones que he contraído.

Pienso. Siento. Me detona en las manos como abrir la caja de pandora y me pregunto si vale la pena ser sensible en un mundo tan lleno de corazas y máscaras. Desde acá encerrada atrás del monitor, ordeno de a poco las ideas y vuelvo a mirar la armadura esa que otra vez tengo que ponerme el lunes para ir a laburar.

Al fin y al cabo, de eso se trata la vida.

Bueno, basta por esta semana.

Cómo desaparecer completamente julio 15, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Oníricos.
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Me fui. Me escapaba corriendo de un monstruo atroz y negro que no dejó de morderme las piernas mientras corría y corría escuchando sus ladridos en la oscuridad. Cerraba los pulmones mojados de llanto, y sin poder suspirar me agitaba llena de noches insomnes. Dejando esputos y lágrimas en un pañuelo de papel arrugado. Atravesando el pavimento oscuro de esos mil kilómetros que tantas veces recorrí de atrás para adelante y de adelante para atrás.

Me fui huyendo y llegué a ninguna parte. Apareció otra vez para atragantarme de miedo cuando encontré sus garras en una esquina y supe que nunca, jamás dejaría de perseguirme. Lo miré a los ojos escarnecida, le grité que me deje en paz hasta quedarme muda, pero siguió perforándome desde los adoquines, los bandoneones y la garúa que taladraba la noche o la mañana gris.

Ahí estaba, con sus fauces abiertas esperando arrancarme de mí cuando decidí enfrentarlo.

No te tengo miedo. Dije en voz alta adentrándome en las calles negras, impregnadas de besos viejos de olores fétidos, de gente sin casa. Yo soy más fuerte que esto.

Lo miré de nuevo a los ojos a pesar del miedo y todo lo demás. Supo que yo no iba a dar ni un paso atrás, y mientras guardaba sus lenguas de hielo y giraba sobre sí con la cola entre las piernas lo supe.

A partir de hoy no necesito correr más. Ahora voy a volar.

Dame una razón pero no me des una opción, porque voy a cometer otra vez el mismo error marzo 18, 2010

Posted by Malena Ferrini in Asuntos de pareja.
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Aquí me ves con tus ojos cerrados mientras el insomnio te carcome en las noches y tu apetito te abandona.

Estarás en tu cama bajo las estrellas soñándome como cuando nos amábamos desde lejos. Despertarás mirando la oscuridad con un brazo abajo de la cabeza y una mano rascándote la panza ausente y fibrosa.

Tanto cansancio, y el riesgo. Las montañas enormes desafiándote, la bicicleta rodando incansable en las mañanas, los ojos tristes proyectando volúmenes y asimetrías. El lento devenir de los días impregnados de alguna amargura o enojo o mil pensamientos revocando los miedos que te atormentaron cuando nos teníamos. Intentando entender qué fue lo que nos venció. Tratando de arreglar con hipótesis improbables todo esto tan roto. Aprendiendo a no quererme de a poco. Agarrando el teléfono azul que aún no se entera, eligiendo el contacto mi amorcito, oyendo mi voz atragantada de llanto gritar tanta furia, gritar que no sé perdonarte.  Y sentir de pronto un vacío helado que recorta los suspiros, las broncas y el daño que nos hacemos y nos hicimos.

Tantas promesas rotas. Y las lágrimas que no paran. Me mojan el pelo, la almohada, las manos. Rueda el rollo de papel tissue y adelgaza y se acaba. Hay goterones negros en el teclado porque te quiero pero no podemos.

Porque siempre termino diciendo que estás equivocado, pero no. Yo estoy equivocada. Vos sos vos y todos los errores que tanto te remarco son vos.

Quizás sean aciertos en los brazos de otra mujer.

Lo escuché en esta canción.

Sé vos misma febrero 9, 2010

Posted by Malena Ferrini in Autoayuda, Secretos de conquista.
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A veces me sorprendo haciendo fuerza para no llorar aunque esté sola. A veces me miro en el espejo para volver a conocerme y encontrar otra vez la verdadera expresión de mi cara atrás de esta armadura que intenta protegerme de no sé qué. ¿De la vida? ¿Del recuerdo de un tipo que me hizo sufrir?

Los pantalones están un poco más holgados. La piel de otro color después de tanta disciplina. El pelo me brilla y el push up me favorece debajo de la remera. Todo eso que pasó es historia superada y me atraganto de mundo con la mejor sonrisa que me sale, mientras no paro de rumiar los mejores años de mi vida, hijo de puta o me quedo pensando en esa persona con la que quisiera charlar mil horas sin parar pero no puedo.

Yo no puedo.

Porque antes de mandarle un mail puedo pasar una hora buscando la respuesta más ingeniosa. Antes de responderle una pregunta simple soy capaz de agachar un poco la cabeza y hacer uno de esos silencios que tan bien me salen y se cortan con tramontina. Antes de arreglarme para verlo, decido con cuidado qué ponerme para vestirme más de mí, más de la mejor de todas las que soy y no esta que se mira en el espejo y se siente un bicho miserable con un brazo de cartón.

¿Qué problema habrá si se entera de toda esta que soy? Si le muestro que tengo un corazón roto y un pie feo. Que me dan pánico los perros y soy adicta a las aceitunas. Que a veces tengo mucho hipo y que casi siempre lloro y me río a la vez. Si sabe que soy sensible, que sueño con formar una familia, que no logro organizar mi escritorio, que cebo unos mates horribles, que me gusta tanto escribir y que tengo tantas pero tantas ganas de que me cuente su niñez.

El problema es que me vea sin mi armadura y me descubra más desnuda de lo que mi pudor puede tolerar. O más vulnerable de lo que mi corazón puede soportar.

Lo escuché en una canción, pero ya me lo había dicho mi mamá.